“Se perdió este diálogo del nieto con el abuelo”, lamentó Soledad Pastorutti luego de la batalla entre los cantantes más grandes de La Voz Argentina.
Oscar Burgos Espinoza y Rogelio Posat, los concursantes más grandes de La Voz Argentina, conmovieron a todos con su melancólica batalla.
“Se perdió este diálogo del nieto con el abuelo”, lamentó Soledad Pastorutti luego de la batalla entre los cantantes más grandes de La Voz Argentina.
Oscar Burgos Espinoza, de 57 años, y Rogelio Posat, de 77, emocionaron a todos por su sentida y melancólica interpretación de “Cuando un amigo se va”, de Alberto Cortez.
La presentación del folclorista, Oscar, y el tanguero, Rogelio, estuvo cargada de la experiencia de los adultos mayores, el recuerdo de las pérdidas cercanas y el anhelo por aquellos que ya no están pero que sienten todos los días.
Con una ovación de pie al final de la canción, Oscar abrió el diálogo. “Me emociona un poco. Es un tema que me recuerda a la partida de mi padre”, conmovió. Su compañero de canto remarcó que los temas de Alberto Cortez traen esta emoción y que ese sentimiento les impidió ser competencia.
Juliana Gattas, de Miranda!, fue de los jurados más conmovidos por la canción. Con lágrimas aún en los ojos, que le durarían el resto de la devolución, les agradeció por traer emociones inusuales y resaltó que ese tipo de letras que hablan de perder a un amigo, y del vacío que deja, ya no se escuchan en la actualidad. “Me partieron al medio”, se quebró.
Lali Espósito aseguró que no vio participantes sino dos profesionales de la música que los bajaron a la realidad. “Nos vinieron a recordar qué es cantar con este tema y sus voces”, dijo y dejó escapar unas lágrimas contenidas.
Antes de elegir qué participante continuaba en competencia con su equipo, La Sole les habló notablemente emocionada y con la voz temblorosa.
“Primero que nada, quiero decirles que yo respeto y valoro mucho a mis mayores. Aprendo hasta el día de hoy de mis mayores. Y es una cosa que lamentablemente en la sociedad de hoy se ha perdido”, inició.
La artista de Arequito resaltó que actualmente se vive en una vorágine que llevó a perder la costumbre de que los nietos hablen con sus abuelos en la sobremesa.
“Yo la sigo manteniendo con mucha firmeza. Mis hijas conocieron mucho a su bisabuela (Valeria, fallecida en 2024). A sus abuelos los disfrutan. No perdamos eso porque ustedes son vida para nosotros”, destacó.
Aún entre lágrimas, desarrolló que la interpretación de Rogelio y Oscar fue una lección de cómo ven transcurrir la vida. “Ustedes no vinieron a demostrar lo bien que cantaban. Vinieron a demostrarnos que letras como estas solamente las pueden cantar personas que han sabido vivir y que han tenido golpes en la vida”, se sinceró.
Les agradeció por el mensaje que dieron, por el ejemplo de vida que son y por cómo dejaron reflexionando a toda una sociedad.
Luego de tanta emoción, el conductor Nicolás Occhiato retomó el ritmo del programa e instó a La Sole a tomar una decisión. “Me voy a quedar con Rogelio esta noche”, sentenció la coach.
El participante seleccionado agradeció la oportunidad y resaltó que espera en todas sus presentaciones estar a la altura de la emoción que transmitieron esa noche. Y agregó que sin dudas seguirán cantando juntos con su compañero de batalla.
Mientras despedían a Oscar con un aplauso de pie y pasaba frente a la silla de Lali, la cantante pop presionó el botón y robó al cantante para que se sume a su equipo.
“Vos no te vas nada, Oscar”, alentó Lali y abrazó al hombre de 57 años. “Nosotros tenemos que seguir escuchándolo en este escenario”, recibió con brazos abiertos al nuevo integrante de su team.