El género procedimental recupera su brillo con el desembarco total de 'El mentalista' en Netflix. La serie, que se estrenó originalmente en 2008, ofrece a los suscriptores sus siete temporadas completas. Protagonizada por Simon Baker, esta historia de venganza y deducción se posiciona nuevamente como la opción ideal para maratonear.
Patrick Jane no es un detective común. El personaje central de la trama, interpretado por Simon Baker, es un antiguo estafador que fingía tener poderes sobrenaturales hasta que una tragedia personal cambió su vida para siempre. Tras provocar al asesino serial Red John en televisión, Jane perdió a su esposa e hija en un acto de venganza que lo llevó a colaborar con el CBI.
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Un Sherlock Holmes moderno basado en la observación pura
Aunque muchos espectadores asocian el mentalismo con lo esotérico, la serie creada por Bruno Heller se presenta como una adaptación libre del personaje de Sherlock Holmes. Jane utiliza una observación meticulosa y el análisis de detalles minúsculos para identificar a los culpables, explicando sus métodos casi como si se tratara de un espectáculo de magia. Esta capacidad es, en realidad, el resultado de una mente entrenada en el engaño y la psicología aplicada.
El núcleo de la serie es la cacería de Red John, uno de los antagonistas más perturbados de la televisión según los análisis del género. La brutalidad de sus crímenes y la marca personal que dejaba en las escenas del crimen, una cara sonriente dibujada con sangre, mantuvieron en vilo a la audiencia durante 151 episodios. Esta trama general se entrelaza con el formato de "caso de la semana", permitiendo que la justicia se imparta en cada entrega.
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El fenómeno de las series procedimentales en el streaming
La crítica especializada ha respaldado la calidad de esta producción de forma contundente. 'El mentalista' ostenta una puntuación del 90% en Rotten Tomatoes, lo que la sitúa por encima de muchos otros títulos contemporáneos del mismo género. Según la especialista Begoña Alonso, la llegada de estas series a las plataformas permite a los espectadores experimentar la misma adrenalina que sentían a principios de siglo pero con la ventaja del formato maratón.
La química entre Simon Baker y Robin Tunney es otro de los pilares que explican la longevidad del éxito. La serie logra equilibrar momentos de humor con la profunda soledad y tormento de un hombre que lo perdió todo. Con sus siete temporadas ya disponibles, la obra demuestra que las buenas historias de detectives nunca pasan de moda y siguen generando una descarga de adrenalina necesaria en el público.