En pleno Milán, Javier “Pupi” Zanetti tiene un restaurante donde el fútbol aparece mucho antes de que llegue el primer plato a la mesa. Botinero, ubicado en Via San Marco 3, combina la especialidad en carnes con camisetas, brazaletes de capitán y botines que recuerdan la extensa carrera del argentino en el Inter.
El local abrió en 2011, cuando Zanetti todavía era futbolista profesional. Su nombre tampoco es casual: hace referencia al “botinero”, la persona encargada tradicionalmente del calzado de los jugadores dentro de un plantel.
Carnes argentinas, Wagyu y cocina mediterránea
La gastronomía es uno de los grandes protagonistas. Según describe actualmente el propio restaurante, Botinero está especializado en carnes y ofrece distintos tipos y procedencias, desde Wagyu japonés, australiano y estadounidense hasta Angus argentino, brasileño y norteamericano.
La propuesta se completa con cocina mediterránea y algunas preparaciones de pescado, mientras que la influencia argentina aparece también en platos vinculados con la tradición local del propio Zanetti.
A lo largo de los años, la carta incluyó preparaciones como empanadas, provoleta y distintos cortes de carne. El propio restaurante muestra actualmente recetas y platos como tartar de Wagyu, milanesa napolitana y entraña con chimichurri.
Una colección de miles de botines que no entra completa en el restaurante
Pero una de las particularidades que convirtió al lugar en una atracción para los fanáticos está en sus vitrinas.
En 2021, responsables de Botinero explicaron que la colección vinculada con Zanetti alcanzaba unos 4.000 botines de futbolistas, aunque solamente una pequeña selección podía exponerse al mismo tiempo. En aquel momento, alrededor de 48 piezas rotaban periódicamente en las vitrinas del ingreso.
Entre los nombres que habían formado parte de la colección aparecían Lionel Messi, Ronaldo, Roberto Baggio, Diego Milito, Neymar y Esteban Cambiasso. Incluso se incorporaron zapatillas de Luis Scola, una excepción dentro de un archivo dominado por el fútbol.
El sitio oficial de Botinero sigue presentando actualmente el vínculo con el deporte como parte central de su identidad: botines, camisetas y brazaletes de capitán forman parte de la decoración.
El Inter está presente en prácticamente todos los rincones
Zanetti llegó al Inter en 1995 y permaneció como futbolista hasta 2014. Allí construyó una relación que continuó después de su retiro y actualmente ocupa el cargo de vicepresidente del club.
Por eso, Botinero funciona también como una extensión gastronómica de esa historia en Milán. El restaurante reconoce además que algunos visitantes tienen la posibilidad de encontrarse con Zanetti en el propio establecimiento.