Dejar el tenedor y el cuchillo sobre el plato parece un gesto automático al comer, pero su posición puede transmitir información concreta al personal de un restaurante. Las normas tradicionales de etiqueta utilizan los cubiertos como un código no verbal que permite distinguir principalmente dos situaciones: una pausa durante la comida y el momento en que el comensal terminó.
La diferencia es sencilla y no exige memorizar numerosas posiciones. Cuando todavía se está comiendo, los cubiertos pueden quedar separados sobre el plato; cuando se terminó, se colocan juntos y en paralelo. Esta señal permite que el mozo interprete si puede retirar el plato sin necesidad de interrumpir una conversación o preguntar constantemente a los comensales.
Los cubiertos personales deben permanecer en el plato individual.
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Qué significa dejar el tenedor y el cuchillo juntos sobre el plato
La señal más importante es también la más fácil de recordar: los cubiertos juntos y paralelos indican que la persona terminó de comer.
- El tenedor y el cuchillo quedan alineados dentro del plato, con los mangos orientados en la misma dirección. De esta manera, el personal puede interpretar que ya es posible retirarlo.
- Existen variaciones tradicionales sobre el ángulo exacto. Algunos estilos de servicio los colocan prácticamente verticales y otros ligeramente inclinados hacia la derecha.
- En la práctica cotidiana, el ángulo preciso tiene menos importancia que el mensaje visual principal: ambos cubiertos están juntos y ordenados.
¿Cómo hay que dejar los cubiertos si todavía no terminaste de comer?
La posición cambia cuando solamente se hace una pausa.
En ese caso, tenedor y cuchillo permanecen sobre el plato, pero no se colocan juntos y paralelos como al finalizar.
Una disposición tradicional consiste en dejar ambos cubiertos formando un ángulo, con el tenedor hacia la izquierda y el cuchillo hacia la derecha. Si se imagina el plato como la esfera de un reloj, algunas normas de etiqueta utilizan una posición aproximada similar a las 8:20.
Lo verdaderamente importante es que el gesto pueda distinguirse de la posición de finalización.
Así, una persona puede detenerse para conversar o beber sin dar involuntariamente la impresión de que ya terminó su plato.
El grado de formalidad puede variar considerablemente.
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¿Por qué los cubiertos no deberían volver a apoyarse sobre el mantel?
Una vez utilizados, tenedor y cuchillo deberían permanecer completamente sobre el plato en lugar de quedar con una parte apoyada en el mantel.
- Además de mantener más ordenada la mesa, esto evita transferir restos de comida o grasa hacia otras superficies.
- También facilita el trabajo del personal cuando llega el momento de retirar la vajilla.
- Los mangos deben quedar accesibles para que el mozo pueda levantar el plato y manipular los cubiertos sin necesidad de tocar las partes que estuvieron en contacto con los alimentos.
¿Es cierto que los cubiertos cruzados significan que la comida no gustó?
En Internet circulan gráficos que atribuyen numerosos mensajes a diferentes posiciones de los cubiertos.
Entre ellos aparecen supuestos códigos como cruzarlos para indicar que la comida no gustó, formar una V para pedir el siguiente plato o colocarlos de determinada manera para felicitar al chef.
No conviene confiar en esos mensajes como un lenguaje universal.
Las reglas útiles y reconocibles se concentran fundamentalmente en distinguir una pausa de la finalización de la comida.
Dejarlos juntos al terminar sigue siendo una señal práctica y fácilmente interpretable.
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El código, por lo tanto, es mucho menos secreto de lo que sugieren algunos gráficos de Internet. Basta con recordar una diferencia: si el tenedor y el cuchillo siguen separados, la comida puede continuar; si quedan alineados y paralelos sobre el plato, el mensaje para el mozo es que puede retirarlo.