Recientemente falleció el hermano Felipe Alonso, integrante del Colegio San José de los Hermanos Maristas de nuestra ciudad.
El hermano Felipe Alonso falleció a poco de cumplir 101 años, y con estas palabras un ex-alumno suyo del Colegio San José de los Hermanos Maristas, desea rendirle respeto y homenaje por la maravillosa obra realizada.
Recientemente falleció el hermano Felipe Alonso, integrante del Colegio San José de los Hermanos Maristas de nuestra ciudad.
Quienes fuimos sus alumnos lo recordamos como un gran educador y mejor persona.
Como integrante de la promoción 1964 de ese querido colegio tuvimos la oportunidad de contar con sus enseñanzas, sus consejos y su experiencia cuando cursábamos nuestra secundaria en el recordado y querido edificio de la calle San Martín 861, que atesoró muchos bellos momentos de nuestra inocente juventud.
Recientemente había cumplido 101 años desde su nacimiento en España donde dejó una familia para encaminarse hacia un futuro solo protegido por el señor y amparados en su fe como único escuda en ese nuevo mundo.
Sus enseñanzas, querido hermano Felipe, han calado hondo en sus alumnos que lo recuerdan y han puesto en práctica sus valiosas enseñanzas, fruto de una vasta experiencia basada en la fe cristiana y en el ejemplo de Marcelino Champagnat, quien fundara la orden de los Hermanos Maristas en el mundo entero.
Este simple recordatorio pretende ser un homenaje a su hombría de bien en pos de una mejor educación en nuestra comunidad, como así también en la de San Rafael donde plasmó con su ejemplo y dedicación su cristiana enseñanza.
Son miles sus alumnos que a lo largo de su extensa actividad docente recuerdan con cariño su labor.
Sus consejos, su dedicación y su constancia en promover la amistad y el compañerismo entre sus educados no hicieron otra cosa que fomentar las ideas de Marcelino Champagnat cuando sugirió las tres violetas como emblema de la congregación.
Hasta siempre querido hermano Felipe Alonso.
* Rodolfo E. Roig. Exalumno marista.