1 de julio de 2016 - 00:00

Escenario: Turquía paga caro su ambivalencia

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan que, durante mucho tiempo fue acusado de ser indulgente con el grupo yihadista Estado Islámico (EI), podría pagar caro la intensificación de acciones contra esa organización, que Ankara responsabiliza del atentado contra el aeropuerto de Estambul.

Los expertos creen que habrá nuevos atentados en este país sunita, que ha sido un terreno fértil para el grupo, donde no ha tenido dificultades para captar nuevos miembros.

Por su parte, la oposición acusa el presidente Erdogan, un islamista conservador, de haber favorecido el extremismo que ahora azota a Turquía.

“Turquía combate actualmente con ferocidad al EI pero sus errores del pasado han dejado secuelas”, explicó Sinan Ülgen, presidente del Centro de Economía y Política Exterior, con sede en Estambul.

Este antiguo diplomático señaló que el país está muy expuesto a los ataques por su posición geoestratégica, en la frontera de Siria y de Irak, donde el grupo controla extensos territorios. “Turquía es un terreno fácil para las operaciones del EI, mucho más que Europa”, estimó.

Durante el inicio del conflicto, Turquía fue indulgente con los yihadistas, con quienes tenía un enemigo común en Siria, el presidente al Assad.

Para Turquía, los yihadistas también eran un instrumento eficaz contra las ambiciones de autonomía de los kurdos sirios, considerados como una amenaza, en la medida que Erdogan lucha contra los rebeldes kurdos en su propio territorio.

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