Un agricultor recorría sus tierras cerca de Grootfontein, en el norte de Namibia, cuando encontró una enorme masa metálica que sobresalía del suelo. Era 1920 y Jacobus Hermanus Brits acababa de descubrir el meteorito Hoba, considerado la mayor masa individual de meteorito conocida sobre la superficie terrestre, con unas 60 toneladas de peso.
Más de un siglo después, Hoba continúa en el lugar donde apareció. La enorme pieza, compuesta principalmente por hierro y níquel, mide aproximadamente 2,7 metros de largo, 2,7 de ancho y 0,9 de grosor. Su tamaño, estado de conservación y composición lo convirtieron tanto en una singularidad geológica como en una pieza excepcional para estudiar meteoritos metálicos.
Su forma relativamente aplanada es otra de sus características distintivas.
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¿Cómo descubrió un agricultor el meteorito Hoba?
El hallazgo ocurrió de manera accidental.
En 1920, Jacobus Hermanus Brits se encontraba en tierras agrícolas próximas a Grootfontein cuando encontró una gran superficie metálica parcialmente cubierta por el terreno.
Lo que inicialmente parecía una enorme losa resultó ser un meteorito de dimensiones extraordinarias.
Con una superficie superior a siete metros cuadrados y una masa estimada actualmente en unas 60 toneladas, Hoba era demasiado grande para tratarse como la mayoría de los meteoritos recuperados y trasladados para su estudio.
El descubrimiento terminaría dando a Namibia uno de los objetos extraterrestres más particulares encontrados hasta ahora en nuestro planeta.
Por qué Hoba es considerado el meteorito más grande del mundo
La clave está en que se trata de una enorme masa individual de meteorito que permanece prácticamente intacta.
Otros meteoritos gigantes fueron encontrados en diferentes partes del mundo, entre ellos El Chaco, perteneciente a Campo del Cielo en Argentina; Ahnighito, del conjunto de Cabo York en Groenlandia; y Bacubirito, en México.
Pero ninguno supera la masa estimada de Hoba como pieza individual conocida.
Sus dimensiones aproximadas son:
- Peso: alrededor de 60 toneladas.
- Largo: 2,7 metros.
- Ancho: 2,7 metros.
- Grosor: aproximadamente 0,9 metros.
- Composición predominante: hierro y níquel.
El descubrimiento terminó dando a Namibia uno de los objetos extraterrestres más particulares encontrados hasta ahora en nuestro planeta.
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¿Cuándo cayó el meteorito Hoba sobre la Tierra?
El descubrimiento de 1920 no debe confundirse con el momento de su llegada al planeta.
Las estimaciones sitúan la caída de Hoba hace decenas de miles de años, habitualmente en torno a menos de 80.000 años atrás.
Hay, además, una particularidad llamativa alrededor del lugar: no existe un enorme cráter de impacto que corresponda a un objeto de semejante masa.
Una explicación propuesta es que la atmósfera frenó considerablemente al meteorito antes de alcanzar la superficie, mientras su forma aplanada pudo contribuir a disminuir su velocidad.
Esto habría permitido que llegara al suelo a una velocidad mucho menor que la que tenía al entrar en la atmósfera, evitando la formación de un gran cráter.
¿De qué está hecho el meteorito de 60 toneladas?
Hoba es fundamentalmente metálico.
- Está compuesto en gran medida por hierro y una proporción importante de níquel, además de otros elementos presentes en cantidades mucho menores.
- Se clasifica como una ataxita, una clase de meteoritos de hierro caracterizada por su elevado contenido de níquel.
- Estos materiales tienen un interés científico que va mucho más allá de su espectacular tamaño.
Los meteoritos metálicos proporcionan información sobre materiales formados durante las primeras etapas del Sistema Solar y permiten estudiar procesos ocurridos en cuerpos planetarios y asteroides primitivos.
Para proteger la pieza, Hoba fue declarado monumento nacional en 1955, cuando el territorio todavía se encontraba bajo administración sudafricana.
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Su permanencia en Namibia terminó convirtiendo una dificultad logística en una característica extraordinaria del hallazgo. Más de cien años después de que un agricultor encontrara aquella extraña superficie de hierro entre sus tierras, el meteorito más pesado conocido sigue allí: no dentro de una vitrina, sino en el mismo paisaje donde el planeta lo ocultó durante miles de años.