El diputado laborista Keith Vaz renunció a la presidencia del poderoso Comité de Asuntos Interiores de la Cámara de los Comunes británica, después que el diario dominical The Sunday Mirror documentara su sesión de sexo y drogas con dos “taxi boys” de Europa del Este.
El legislador de origen asiático que más años ha permanecido como diputado británico, presentó su dimisión ante sus pares del Comité, luego de tres días de escándalo y detalles escabrosos. El líder laborista Jeremy Corbyn consideró que la conducta de Vaz “era una cuestión privada” y sus pares en el comité se solidarizaron con él, casado con una abogada de origen indio y padre de dos hijos.
El Mirror, un tabloide cercano al laborismo, lo acusó de pagar dos escort masculinos en una orgía, en un departamento de su propiedad, a menos de 200 metros de su mansión.
Lo grabó discutiendo el uso de Poppers, una droga recreativa que utilizan los gays, y ofreciendo pagar cocaína en un próximo encuentro, aunque él no la usara. Según el diario El Mundo de España, el Sunday Mirror habría tendido la trampa pagándole a los dos taxi boys para que le ofrecieran sexo.
En una sombría declaración, Vaz dijo que debía partir ante la intensa publicidad del caso frente a su mujer María y sus dos hijos y que lamentaba “genuinamente” no continuar en su poderoso rol.
“Es en los mejores intereses del Comité de Política Interna, para que su importante trabajo pueda ser conducido sin distracciones. Yo lamento genuinamente que recientes eventos hagan imposible esto si yo continúo presidiéndolo”, dijo, al extender su renuncia, al cargo que ejerció durante 11 años.
Vaz pidió disculpas a su familia y condenó la táctica de los reporteros. María Fernandes, su esposa, partió de la casa familiar ayer, en un taxi, cargada de valijas.
Vaz estaba investigando la prostitución para legislar en el Parlamento, donde él abogaba contra la criminalización de la prostitución.
El Mirror relata que Vaz mantuvo un intercambio de mensajes de texto con uno de los escorts y exigía fotos del segundo. También pedía que trajera “poppers”, una droga que funciona como activador sexual, y que él, en una reciente sesión del Parlamento, había pedido que no fuera prohibida.