Los principales partidos de oposición de Brasil exigieron ayer que la presidenta de la estatal Petrobras, Graça Foster, se aleje de su cargo, después de que la prensa local revelara que conocía con antelación la red de corrupción que existía en la empresa.
Petrobras, la mayor empresa del país y una de las petroleras más importantes de América Latina, está siendo investigada por la Policía Federal, que ya detectó millonarios fraudes ocurridos en la última década, con la participación de decenas de políticos y empresarios.
El jueves, 36 personas, entre ellas 22 ligadas a seis grandes constructoras, fueron denunciadas por la Fiscalía del estado de Paraná por su supuesta implicación en los casos de corrupción.
“Si Foster no participó directamente en ese asunto, hay por lo menos un delito de omisión", declaró el senador Álvaro Dias, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
El diario Valor Económico publicó ayer que tuvo acceso a documentos en los que una ex directiva de Petrobras revela que desde 2008 le informó directamente a Foster de una serie de irregularidades detectadas en diversas operaciones de la petrolera.
En una nota de respuesta, Petrobras no dio muchos detalles, pero explicó que esas denuncias fueron objeto de unas “investigaciones internas” que condujeron a la destitución de Geovanne de Morais, entonces gerente de Comunicación y Abastecimiento de la compañía.