Un empleado de FedEx con balas sujetas al pecho “como Rambo” abrió fuego ayer en un centro de clasificación de paquetes de la empresa en las afueras de Atlanta, hiriendo a seis personas antes de morir en un aparente suicidio, informaron la policía y testigos.
Tres de los heridos fueron hospitalizados en estado grave, entre ellos dos que fueron sometidos a cirugía con lesiones potencialmente fatales.
El atacante, que fue encontrado muerto dentro de las instalaciones, trabajó para FedEx como clasificador de paquetes, precisó Dana Pierce, sargento policial del condado de Cobb.
David Titus, un conductor de camión de FedEx, dijo que justo llegaba a trabajar cuando vio a alguien entrar caminando y disparando en el abdomen a un guardia de seguridad.
“Fue un caos”, dijo Titus. “Todo el mundo estaba corriendo, agachándose y escondiéndose, o tratando de salir de allí”.