El embajador de Serbia ante la OTAN se suicidó el martes al arrojarse al vacío desde una altura considerable del estacionamiento del aeropuerto de Bruselas, indicaron ayer fuentes diplomáticas. "Todo indica que se trata de un suicidio", declaró Ine Van Wymeersch, portavoz de la fiscalía de la capital belga, a cargo de la investigación del caso.
La muerte del diplomático, Branislav Milinkovic, de 52 años, provocó una fuerte conmoción en la OTAN. El diplomático había ido al aeropuerto para buscar a dos colegas, entre ellos el viceministro de Relaciones Exteriores, Zoran Vujic, que iban a participar en la reunión que se inició el martes. De repente, se alejó del grupo y se arrojó desde una altura de unos 15 metros, según una fuente diplomática.
Los bomberos y médicos del aeropuerto "no pudieron hacer nada para salvarlo", precisó un portavoz del aeropuerto.
Antes de partir al aeropuerto, nada hacía pensar que Milinkovic estaba alterado, todo lo contrario, dijeron varios periodistas que conversaron con él. "Parecía estar bien mientras dialogaba con los periodistas en los pasillos", dijo un reportero serbio.