La Autoridad de Información Financiera de la Santa Sede (AIF) notificó durante 2015 un total de 544 operaciones financieras sospechosas, casi cuatro veces más que el año anterior, cuando fueron 147, informó hoy el Vaticano.
La Autoridad de Información Financiera de la Santa Sede (AIF) notificó durante 2015 un total de 544 operaciones financieras sospechosas, casi cuatro veces más que el año anterior, cuando fueron 147, informó hoy el Vaticano.
La Santa Sede publicó este jueves el Informe Anual sobre sus cuentas durante el ejercicio 2015 y en el documento se lee que el sistema de vigilancia registró en los últimos tres años hasta 893 avisos de actividades sospechosas.
El organismo de supervisión financiera en el Vaticano recibió el año pasado 544 reportes sobre transacciones financieras sospechosas, gracias en gran parte a nuevos esfuerzos por identificar a los posibles evasores de impuestos que utilizan el banco del Vaticano para esconder dinero, según indicó la institución el jueves.
En 2013 fueron 202, en 2014 alcanzaron las 147 y en el año 2015 se registró una importante alza en estas notificaciones, que casi se cuadruplican al llegar a las 544, precisó la agencia EFE. No obstante, el director de la AIF, Tommaso di Ruzza, sostuvo en un comunicado que "el incremento de los avisos de actividades sospechosas no fue determinado por un mayor número de potenciales actividades ilícitas" sino por otros factores.
Entre ellos destacó la conclusión del procedimiento de cierre de las cuentas que no cumplen la legislación vaticana, las políticas adoptadas por los entes de vigilancia o la monitorización de los usuarios en el ámbito de programas de colaboración voluntaria en materia fiscal emprendidos por Estados extranjeros.
La Autoridad de Información Financiera del Vaticano es el organismo que se encarga de vigilar los movimientos financieros de la Santa Sede para prevenir casos de lavado de capitales o de financiación del terrorismo. Fue instituida por el papa Benedicto XVI en diciembre de 2010 y su estatuto fue aprobado por el papa Francisco en noviembre de 2013 en pro de establecer "normas en materia de transparencia, vigilancia e información financiera".