El rey de España descartó una ronda de consultas con los dirigentes políticos, abriendo un espacio para que intenten llegar a un acuerdo para formar gobierno y saquen a España de la parálisis, luego del fracaso de la investidura del conservador Mariano Rajoy.
Felipe VI, quién como jefe de Estado tiene la potestad de encargar a un candidato que busque el voto de confianza de los diputados, notificó su decisión de “no iniciar por el momento nuevas consultas con los representantes” políticos, según anunció a periodistas la presidenta del Congreso, Ana Pastor.
De esta manera, el monarca abre un compás para “que las formaciones políticas puedan llevar a cabo las actuaciones que consideren convenientes”.