Veintiocho años después, el fútbol argentino volvió a vivir en este 2014 un período de doce meses que rozó la excepcionalidad, tanto a nivel de Selección como de clubes. En 1986, el seleccionado nacional conquistó el Mundial de México y luego River Plate ganó la Copa Libertadores frente al América de Cali y la Intercontinental ante el Steaua Bucarest rumano. En una relación muy cercana - aunque no idéntica – el ciclo que se cerrará en una semana y media también encuentra logros significativos: Argentina fue finalista en la Copa del Mundo de Brasil y se mantiene segunda del planeta (detrás de Alemania) tras haberse publicado el ránking FIFA de diciembre; San Lorenzo se consagró campeón de la Copa Libertadores y llegó a finalista del Mundial de Clubes; el "Millo", por último, resultó ganador de la reciente edición de la Copa Sudamericana. Sobran motivos para celebrarlo entonces, pero también para analizar las causas originarias y las eventuales proyecciones.
SELECCIÓN: EL REGRESO A LA ELITE
El techo de cuartos de final recién se pudo romper en Brasil, luego del triunfo frente a Bélgica (1-0, en Brasilia), lo cual permitió asegurarse un lugar dentro de los cuatro mejores del Mundial. Argentina venía cayendo lenta pero progresivamente en una pendiente que la iba alejando del núcleo de alta performance que mantenía históricamente junto a brasileños, alemanes e italianos. Las caídas ante Holanda en Francia 1998 y Alemania en 2006/2010, siempre en cuartos, se sumaron a situaciones de mayor frustración con la derrota en octavos de Estados Unidos 1994 (tras la sanción a Diego Maradona) y ni qué hablar del fracaso en la primera fase de Corea-Japón 2002. Por ende, la lectura que realizó Alejandro Sabella sobre los objetivos a acorto y mediano plazo fue la única posible para un conductor grupal de primer nivel: interactuar con la base del plantel y darle a Lionel Messi la libertad de movimientos fuera de la cancha para que tuviera ingerencia plena en el manejo del vestuario. Aún con disrupciones en la convivencia – sobre todo manifestadas por Leo el día después del trabajoso triunfo ante Bosnia – lo cierto es que el grupo se consolidó como tal y encontró su punto más alto de consumación de proyecto colectivo en el triunfo sobre los holandeses en seminales, con el memorable bloqueo de Javier Mascherano a Arjen Robben y los dos penales atajado por "Chiquito" Romero como estandartes. La derrota en el Maracaná frente a los germanos se definió por detalles, como suele pasar contra adversarios europeos de máximo nivel. El balance fue óptimo: la recuperación de la autoestima y el ser el primer equipo albiceleste finalista luego de Italia'90. Agregado a esto, el segundo lugar en la tabla FIFA de clasificación de selecciones de todo el mundo.
SAN LORENZO, DEL ESTADO DE AGONÍA AL DE RESURRECCIÓN
A sólo media hora estuvo San Lorenzo de descender de categoría en 2012, hasta que un cabezazo de Walter Kannemann cambió el rumbo del juego decisivo contra San Martín de San Juan, cuyo resultado definitivo (3-1) permitió que el equipo de Ricardo Caruso Lombardi evitara el descenso directo. Poco después, al ganarle la serie de Promoción a Instituto, el "Ciclón" mantuvo la categoría e inició un ciclo positivo que lo llevó a dejar atrás el problema del bajo promedio para después coronarse campeón del Inicial 2013 y – sobre todo – conseguir el logro más significativo de su historia futbolística: la Copa Libertadores 2014. Tamaño crecimiento, encima, contó en el medio de su transcurso con una situación inesperada: Jorge Bergoglio, reconocido simpatizante y socio del club, se convirtió en Papa. La gestión encabezada por Matías Lammens y Marcelo Tinelli sólo mudó de entrenador en una oportunidad: Edgardo Bauza por Juan Antonio Pizzi, cuando éste – inesperadamente – se fue al Valencia a fines del año pasado. Con una política de promover jugadores desde las inferiores – Ángel Correa, "Tito" Villalba y Kannemann, entre otros – más el sostenimiento de los grandes referentes – "Pichi" Mercier y Néstor Ortigoza – y el apuntalamiento de jugadores clave en cada línea – Sebastián Torrico, Julio Buffarini, Leandro Romagnoli y Mauro Matos – el "Ciclón" se potenció frente a rivales de jerarquía como Gremio de Porto Alegre y Cruzeiro, a quienes eliminó en suelo brasileño para posteriormente cristalizar el sueño de la Libertadores después de dejara atrás a Bolívar (semifinales) y Nacional de Paraguay (final). En el reciente Mundial de Clubes sufrió demasiado ante el Auckland City en semis pero lo superó y dio batalla hasta donde pudo contra Real Madrid, la formación que hoy domina el máximo nivel internacional.
RIVER, EL MILLONARIO QUE RECUPERÓ SU ORGULLO
Suele decirse que un grande demuestra su condición de tal cuando da muestras de recuperación tras un golpe demoledor. No caben dudas si dicha escala se le aplica al "Millo", que supo reacomodarse íntegramente tras la emigración forzada hacia otra categoría para después recomponerse y resurgir con más fuerzas desde el pozo hacia la cumbre. No sólo fue este año el que comenzó bajo la conducción exitosa de Ramón Díaz para volver a dar una vuelta olímpica en Primera A, sino que el segundo semestre lo encontró apostando a un doble frente: el torneo de transición, al que dejó en segundo plano tras una evaluación consciente de sus posibilidades y la Copa Sudamericana, a la que Marcelo Gallardo apostó en plenitud. Y aquí, la semifinal frente a Boca Juniors marcó un tajo en la historia reciente de River. Justo a diez años de la caída ante el Xeneize por la Libertadores 2004 se le vino la revancha en forma de venganza. Y además, las viejas historias de los arañazos del "Muñeco" a Roberto Abbondanzieri quedaron en segundo plano en relación al penal que le detuvo Marcelo Barovero a Emmanuel Gigliotti. Ya en la serie final, la prueba de carácter se dio en Medellín y en Nuñez frente al Atlético Nacional. El triunfo, en definitiva, lo fue en todo sentido: no sólo en la celebración del hoy, sino en sepultar heridas del pasado de corto plazo y en proyectar una era de grandeza fuera de los límites del país en el tiempo inmediato.
Por Fabián Galdi - [email protected]