7 de enero de 2015 - 00:00

El escenario del “Grexit”

Un gobierno que se niega a pagar sus deudas, el BCE que se enoja, los griegos vaciando sus cuentas y los inversores retirando sus capitales. Eso sería el “Grexit”, la salida de Grecia de la moneda única, según los economistas, que por el momento descartan esta posibilidad. Desde la primavera de 2010, la situación se repite: una fecha importante para Grecia (elecciones o vencimiento de deuda), un comentario más o menos oficial procedente de Alemania y las bolsas se hunden ante la perspectiva de una salida de Grecia de la Zona Euro.

Se trata del famoso “Grexit”, una palabra nacida de la contracción de “Greece” y “exit” acuñada por los anglosajones en el argot político financiero. En los últimos días el escenario se ha vuelto a repetir, con los mismos resultados. El sábado la revista Der Spiegel anunciaba que la canciller Angela Merkel estaba dispuesta a dejar que Grecia se vaya de la zona euro en caso de que una victoria del partido de izquierda radical Syriza en las legislativas del 25 de enero ponga en tela de juicio las medidas de austeridad.

El líder de Syriza, Alexis Tsipras, quiere acabar con la austeridad impuesta por la troika de acreedores internacionales (UE, FMI) a cambio de unos 240.000 millones de euros en créditos y desea reestructurar la deuda.

Alexandre Delaigne, profesor de economía de la escuela francesa de Saint-Cyr, señala que el escenario más preocupante para los mercados es que “Atenas deje de pagar un vencimiento de deuda”. “Eso preocupa a todo el mundo. Los griegos se precipitarían a los bancos para retirar sus ahorros ante el temor a una salida del euro y los inversores repatrían sus capitales”, vaticina.

Exangües, los bancos griegos reclamarían una ayuda de urgencia del Banco Central Europeo. “Si el BCE impone condiciones [al gobierno] y Syriza las rechaza, la divisa creada por el banco central griego dejaría de ser el euro”, y se produciría el “Grexit”.

Atenas tendría que “dotarse de un mecanismo de control de flujo de capitales para evitar su huida, emitir nuevos billetes cuyo valor disminuiría rápidamente con relación al euro, lo que haría inevitable un default total de la deuda en euros”, explica el economista.

LAS MAS LEIDAS