20 de marzo de 2015 - 00:00

El EI se adjudicó el asalto que dejó 21 muertos

El grupo yihadista Estado Islámico reivindicó ayer el ataque contra el museo del Bardo en Túnez que acabó con la vida de 21 personas, el primer atentado contra extranjeros desde la revolución de 2011, que hace temer una desestabilización de la joven democracia. El ataque perpetrado por hombres armados fue el más mortífero ejecutado por la organización yihadista contra occidentales.

Según el grupo yihadista, la operación contra el museo fue llevada a cabo por “dos caballeros del califato, Abu Zkaria al Tunsi y Abu Anas al Tunsi”, que llevaban “armas automáticas y bombas” y “lograron sitiar a un grupo de nacionales de países cruzados”. El ministerio del Interior identificó a los autores como Yassine Abidi y Hatem Khachnaoui, y dijo que “probablemente” son tunecinos.

El grupo yihadista, presente en Siria, Irak y Libia, reivindicó la operación del miércoles a través de un mensaje de audio publicado en internet, en el que amenazó a Túnez con más ataques y afirmó que no se trataba más que “del principio”. “Lo que habéis visto no es más que el principio. No vais a disfrutar de seguridad ni de paz”, continúa la grabación.

El ataque golpeó al museo más famoso del país, dejando 21 muertos (20 turistas y un tunecino), según el último balance oficial. Trece extranjeros han sido identificados, incluidos tres japoneses, dos españoles, dos franceses, un colombiano, un australiano, una británica, una belga, un polaco y un italiano, según el gobierno de Túnez.

El primer ministro, Habib Essid, reconoció que el ataque contra el museo, adyacente al Parlamento, que se produjo mientras se discutía en el Congreso una reforma a la ley antiterrorista, reveló “fallas en todo el sistema de seguridad”.

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