Los republicanos, que controlan la Cámara de Representantes, prometieron “acciones concretas” contra la decisión del presidente que permite regularizar a 5 millones de ilegales. El desafío para la oposición es conciliar el interés conservador sin perder e
El decreto migratorio divide a EEUU
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El presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, el republicano John Boehner, acusó al presidente Barack Obama de socavar la presidencia al aprobar reformas a las leyes migratorias por decreto, y advirtió que la Cámara baja no se quedará de brazos cruzados.
Sin embargo, Boehner no dio detalles de qué acciones concretas tomará para frustrar el intento de Obama de modificar las normas migratorias a fin de eximir de deportación a unas cinco millones de personas.
“Les diré que la Cámara, de hecho, actuará”, dijo Boehner, representante de Ohio, en conferencia de prensa, luego de que el jueves a la noche Obama diera una alocución televisada desde la Casa Blanca en que anunció las medidas. “Escucharemos al pueblo estadounidense, trabajaremos con nuestros miembros y trabajaremos para proteger la Constitución de Estados Unidos”.
Pero los republicanos cuentan con poco margen para alcanzar una solución que satisfaga a conservadores enfadados sin enemistarse con los votantes de tendencia moderada, hispanos y otros que tendrán un papel crucial en las elecciones presidenciales de 2016. Las posibilidades incluyen presentar una demanda contra Obama o tratar de combatir sus medidas durante el debate del Presupuesto.
La situación representa un importante desafío para Boehner y el nuevo líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano de Kentucky, apenas dos semanas después de que un triunfo en las elecciones de medio término entregó a los republicanos el control del Senado y aumentó la mayoría del partido en la Cámara de Representantes.
Las medidas de Obama los obligan a estrenar sus mayorías en el Congreso en medio de una frenética lucha interna del Partido Republicano que sus líderes deseaban evitar.
Con los republicanos furiosos por la decisión de Obama de hacer las cosas por cuenta propia en temas tan disputados, surge la duda de si Boehner y McConnell podrán refrenar a la facción del Tea Party en el Congreso que causó una suspensión de actividades del gobierno -lo que derivó en un enorme daño político- hace un año por la reforma de salud impulsada por el presidente.
La respuesta tendrá importantes implicaciones en determinar si el Partido Republicano puede asirse de su nuevo control del Congreso y esperar a que obtenga la Casa Blanca en dos años.
“¿Qué hizo el presidente? Retiró el anillo de seguridad a la granada dos semanas después de las elecciones”, dijo el republicano de Ohio Pat Tiberi, un aliado de Boehner. “No creo que alguien sepa o sea capaz de predecir del todo lo que está sucediendo y la carnicería que esto crea para el proceso legislativo”.
Boehner rechazó las críticas de que Obama se vio obligado a actuar porque los republicanos en la Cámara baja nunca aprobaron una reforma migratoria integral que fue aprobada por el Senado el año pasado.
Tal medida ofreció un camino a la ciudadanía estadounidense para muchos de los 11 millones de inmigrantes radicados en Estados Unidos sin autorización legal, mucho más de lo que Obama puede lograr por su cuenta. Dijo que Obama es culpable de que los legisladores no confíen en él tras haber tomado decisiones unilaterales en temas de salud pública.
“Creó un ambiente en el que los miembros no podrían confiar en él, y tratar de hallar una forma de trabajar juntos fue prácticamente imposible”, aseguró Boehner. “Yo advertí una y otra vez al presidente que sus acciones hacían imposible que yo pudiera realizar lo que él quería que hiciera”.
Los cambios clave
PADRES Protege de la deportación a quienes sean padres de ciudadanos estadounidenses o residentes legales independientemente de si los hijos son menores de edad. También les permite acceder a permisos de trabajo. La medida beneficiaría a unos 4,1 millones de padres que están en Estados Unidos ilegalmente. Los padres deben haber vivido en el país al menos durante cinco años y tienen que someterse, además, a una completa verificación de sus antecedentes criminales y pagar las tarifas correspondientes. La protección contra la deportación se concede por tres años.
NIÑOS Amplía el beneficio de la suspensión temporal de la deportación a las personas que llegaron al país de manera ilegal cuando eran niños al ampliarlo a quienes llegaron antes de 2010, en lugar de 2007. También removió el requisito de que los solicitantes de este programa tengan menos de 31 años. Unas 250.000 personas podrían beneficiarse con este alivio conocido en inglés por las siglas DACA, que también se otorgará cada tres años y no cada dos como sucedía desde 2012.
PRIORIZA DEPORTACIONES DE CRIMINALES Y RECIÉN LLEGADOS Los padres de ciudadanos estadounidenses o de residentes legales que han estado en Estados Unidos menos de cinco años no serán considerados una prioridad al momento de decidir la deportación, así como otros inmigrantes que han estado en el país ilegalmente por más de diez años. La nueva política de deportación hará hincapié en expulsar a los recién llegados y a los criminales que sean una amenaza para la seguridad nacional.
SEGURIDAD FRONTERIZA Destina más recursos para la Patrulla Fronteriza en la frontera entre Estados Unidos y México con la esperanza de capturar a más personas que intenten cruzarla ilegalmente.
SALARIOS Aumentar los salarios de los funcionarios y policías de la oficina de Control de Inmigración y Aduana, que ahora van a jugar un papel más importante en hacer cumplir la ley, para que estén en línea con los sueldos que ganan en otras agencias como el FBI.
NEGOCIOS Se hicieron reformas fundamentales que esperaban empresas y negocios y que podrían beneficiar a miles de empresarios.
GREEN CARDS
Relaja los requisitos de elegibilidad para el caso de esposos que quieran aplicar a la residencia permanente sin que la persona solicitada tenga que salir del país. Las personas que entraron a Estados Unidos ilegalmente debían salir del país hasta por una década para que consiguieran el permiso de volver y la residencia.
POLICÍA Reemplaza el programa Comunidades Seguras, que entrega a las autoridades federales de inmigración para su deportación a los inmigrantes que han sido detenidos localmente por cometer infracciones, crímenes menores o delitos graves. El nuevo programa se llamará "Priority Enforcement Program" y creará diversos niveles de prioridad para la deportación, que dependerán de la razón por la que los inmigrantes fueron detenidos.