18 de agosto de 2015 - 00:00

El avión que cayó en Indonesia llevaba U$s 470.000

La aeronave iba con 54 personas a bordo. Cayó el domingo en una zona de montañas. El dinero era para familias pobres.

Equipos de socorro indonesios se dirigían ayer  al lugar donde fueron localizados los restos de un avión que se estrelló con 54 personas a bordo y con bolsas de ayuda gubernamental que contenían el equivalente 470.000 dólares.

Se trata de la tercera catástrofe aérea en menos de un año en este país del Sudeste asiático, y se desconocía por el momento si podía haber algún superviviente.

El avión, un ATR 42 (biturbopropulsor) de la aerolínea Trigana Air, había perdido el domingo el contacto con la torre de control justo antes de las 15 locales (3 argentina), tras despegar de la capital de la provincia de Papúa, Jayapura, rumbo a Oksibil.

A primera hora del lunes, un avión avistó los restos del aparato cerca de Oksibil, informó un portavoz del ministerio de Transportes, J.A. Barata.

El avión transportaba a 49 adultos, entre ellos cinco miembros de la tripulación, y cinco niños.

Diez minutos antes de la hora de llegada, había contactado con la torre de control de Oksibil para pedir autorización para aterrizar, comentó el capitán Beni Sumaryanto, director de operaciones de Trigana Air.

Pero el avión nunca llegó y, media hora después, la aerolínea indonesia ordenó a otro aparato que hiciera la misma ruta para localizar al aparato desaparecido, dijo Sumaryanto.

“Hacía muy mal tiempo, el avión no pudo encontrar al otro y regresó a Sentani”, añadió. “Oksibil es una zona montañosa donde el tiempo es muy impredecible. De repente, se puede volver neblinoso, oscuro y ventoso, sin previo aviso”, explicó. “La zona es escarpada y está cubierta con una densa vegetación. No hay ninguna carretera ni acceso”, declaró un portavoz del ejército en Papuasia, Teguh Pudiji Rahardjo.

A bordo del aparato había también cuatro bolsas con unos 6.500 millones de rupias en efectivo (470.000 dólares) para ser distribuidos entre familias pobres, informó el jefe de correos de Japaruya, Haryono.

"Cuatro de nuestros empleados escoltaban los fondos", declaró Haryono, quien como muchos indonesios sólo tiene un nombre.
En el aeropuerto de Jayapura la compañía Trigana Air creó un centro de crisis y familiares de las víctimas se agolparon para exigir noticias sobre el accidente, en medio de un creciente nerviosismo. Entre gritos, una mesa voló por los aires.

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