13 de agosto de 2015 - 00:00

EEUU no invitará a los disidentes

Los disidentes cubanos, hasta ahora centro de las políticas de EEUU hacia la isla, no serán invitados al histórico izamiento de la bandera estadounidense en la nueva embajada de La Habana. Un vivo reflejo de cómo la política estadounidense ha cambiado su enfoque con respecto al gobierno unipartidista de la isla. En lugar de ello, Kerry sostendrá una reunión de bajo perfil más adelante con algunos prominentes activistas.

El gobierno cubano considera a sus opositores locales como mercenarios traidores al servicio de EEUU. En este momento, Cuba casi ha dejado de reunirse completamente con políticos estadounidenses que visiten a los disidentes durante sus viajes a La Habana.

Eso significó un dilema para los funcionarios estadounidenses que organizan la ceremonia de reapertura de la embajada. De invitar a los disidentes hubieran corrido el riesgo de un boicot por parte de las autoridades cubanas. Excluir a los disidentes sin duda provocará fuertes críticas de los opositores a las nuevas políticas de Obama, incluido Marco Rubio, aspirante a la nominación republicana a la presidencia, quien es de ascendencia cubana.

Reunirse con detractores del gobierno en la embajada habría puesto en riesgo el nuevo espíritu de cooperación que EEUU pretende engendrar, de acuerdo a los funcionarios. Pero el no reunirse con ellos en ningún momento también habría enviado una señal igualmente negativa.

La cautelosa postura del gobierno es consistente con la manera en la que Obama ha manejado el asunto del respaldo a los disidentes desde que él y Castro anunciaron un intercambio de prisioneros en diciembre pasado.

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