Mediante una intensa diplomacia, el gobierno del presidente Barack Obama contribuyó a concretar un alto el fuego que hace recaer en el nuevo gobierno islamista de Egipto la gran responsabilidad de garantizar que Hamas ponga fin al lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza.
Si Egipto confirma las expectativas, Washington habrá redescubierto al fiel aliado regional que no tenía luego de que una revuelta popular derrocara al autócrata Hosni Mubarak en 2011. De lo contrario, la perjudicada será la estabilidad en toda la región.
Mucho depende de que el acuerdo de tregua que negoció el presidente egipcio Mohammed Morsi sea duradero y no sólo detenga el conflicto abierto entre los bandos sino que ponga fin definitivo a los ataques con cohetes disparados desde Gaza contra el sur de Israel, que se habían incrementado en los últimos meses.
En El Cairo, al lado del ministro de Relaciones Exteriores de Morsi, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, dijo que el acuerdo contribuirá a mejorar las condiciones de 1,5 millón de habitantes de Gaza al tiempo que ofrecerá mayor seguridad al Estado judío, aunque por la intensidad de los más recientes acontecimientos nadie canta victoria todavía.
Estados Unidos confía en la conducción de Morsi hacia la paz. El ex dirigente de la Hermandad Musulmana aumentó su prestigio tras superar su primera crisis internacional importante y ahora tiene el antecedente de ser alguien con capacidad para mediar entre ambos enemigos jurados, aspecto que se le niega a EEUU porque éste considera a Hamas una organización terrorista y no permite la comunicación entre funcionarios estadounidenses e integrantes de esa agrupación.
Horas después de la cesación de las hostilidades, Morsi parecía haber persuadido a Hamas para que acatara las condiciones del acuerdo.
Morsi de inmediato se ganó los elogios de Washington; el presidente Obama agradeció a Morsi "por sus esfuerzos para lograr un alto el fuego sustentable y por su liderazgo personal en las negociaciones para impulsar la propuesta de tregua".