Si la provincia concreta en un tiempo prudencial la ampliación y repavimentación del Acceso Sur, entre el cruce con la calle Paso-ruta provincial 10 y la intersección con la variante Palmira-Agrelo, dará un salto trascendente en la recuperación de las vías de comunicación.
Ese tramo de ruta, de unos 16 kilómetros, está en la actualidad en muy mal estado y contrasta con otros caminos que se han modernizado e incorporado a la red provincial, como por ejemplo la flamante variante Palmira-Agrelo y la nueva Panamericana-ruta provincial 82.
La obra que se financiará con el Fondos del Resarcimiento de la Promoción Industrial incorporará una tercera trocha y tres nuevos puentes.
El emprendimiento se inscribe en el plan integral de inversión vial que ejecuta la Provincia, que hace muchos años tenía una buena red vial, pero que se fue deteriorando por el intenso uso y por la falta de labores de mantenimiento.
La dotación de una tercera trocha en ambas manos alcanzará hasta el ingreso a Luján de Cuyo, pero desde ahí se mejorará considerablemente el pavimiento hasta llegar a la intersección con la variante Palmira-Agrelo.
La intervención anunciada, con licitación a abrirse en febrero, mejorará la seguridad vial del tramo, aumentará la capacidad de circulación y fortalecerá la conectividad logística de uno de los corredores más transitados del Gran Mendoza. El Tránsito Medio Anual en el Acceso Sur (ruta 40) es de más de 70 mil vehículos, con proyección a más de 100.000 en los próximos doce años.
El tramo a intervenir es de jurisdicción nacional, pero el Gobierno provincial decidió hacerse cargo de la inversión y ejecución porque, como dijo el gobernador Alfredo Cornejo, “son corredores que utilizan casi exclusivamente los mendocinos. No podíamos quedarnos de brazos cruzados esperando una intervención que sabíamos que no iba a llegar”.
El proyecto se dividirá en dos tramos. El primero, de 7,72 kilómetros, incluirá la incorporación de una tercera trocha por sentido y la construcción de tres puentes elevados en los cruces de calles Malabia, Castro Barros y Zapiola, además de ampliaciones en otros pasos clave. Esta etapa demandará una inversión de 42 millones de dólares y tendrá un plazo total de 24 meses.
El segundo tramo, de 8 kilómetros, se extenderá desde Azcuénaga (entrada a Luján de Cuyo) hasta el empalme con rutas 40 y 7. En este sector se realizará un reencarpetado integral, mejoras en banquinas y accesos, con una inversión estimada de 18 millones de dólares y un plazo de ejecución de 12 meses.
Los usuarios esperan que la ansiada y muy necesaria obra empiece pronto, en lo posible dentro del primer semestre del año, dado que por la complejidad del proyecto demandará un importante tiempo de ejecución, en el cual habrá que sortear muchos inconvenientes de circulación.