Luego de la firma del acuerdo internacional por el alto el fuego, en el que tuvo gran protagonismo el presidente de EEUU, Donald Trump, continúan preocupando las carencias de los pobladores de la Franja de Gaza, zona militarizada donde Israel llevó a cabo la más fuerte represalia por la brutal agresión de Hamas en octubre de 2023.
Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sostienen que facilitar la ayuda a los pobladores golpeados por años de penurias, tanto por la dominación de Hamas como por la guerra con Israel, “es una obligación legal”. En estos momentos la devolución de los restos de rehenes israelíes que murieron a manos de la guerrilla mantiene cierta tensión y hace dudar de una paz definitiva.
Israel recibe lentamente, a través de la Cruz Roja, que ayuda en la búsqueda, ataúdes de rehenes caídos entregados por Hamas. Pero el problema radica en la lentitud de la búsqueda, especialmente por los destrozos de infraestructura que dejaron los ataques del ejército israelí.
Mientras tanto, durante 60 días se lleva a cabo un pretendido operativo de asistencia vital a la población palestina coordinada por la ONU tanto en Gaza como también en Cisjordania, Egipto y Jordania. En base a ello, funcionarios de Naciones Unidas señalaron en los últimos días que la comunidad internacional deberá actuar con urgencia para evitar que colapsen los avances logrados en materia de ayuda a la población de Gaza.
En tal sentido, el responsable de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, tuvo conceptos muy contundentes y justos sobre la situación que se vive en aquella devastada zona, al indicar que la verdadera prueba de los acuerdos firmados consistirá en que las familias se encuentren seguras y reunidas y que los niños se vean bien alimentados y de regreso en la escuela, entre otras consideraciones. Y remató con una frase contundente y realmente cierta: “El mundo ha fallado demasiadas veces antes. No podemos fallar esta vez”.
Los pobladores de la Franja de Gaza tuvieron un destino muy injusto durante décadas. En línea con los dichos del citado funcionario de la ONU, se debe lamentar el tiempo transcurrido en el que prácticamente no hubo a nivel internacional una clara inquietud por el destino de ese territorio. Así fue como llegó Hamas al poder tras las elecciones de 2006 y durante décadas posteriores potenció en medio de las carencias de los habitantes su devastadora estructura guerrillera.
La ayuda económica será urgente. Según la ONU se necesitarán unos 70 mil millones de dólares para reconstruir Gaza y garantizar su seguridad; Sólo para empezar las tareas se requieren 20 mil millones.
Se trata de un territorio muy chico, con solo 41 kilómetros de largo y entre 2 y 5 kilómetros de ancho que ha sufrido enfrentamientos realmente destructivos en los últimos tiempos. Pocos sitios quedaron en pie tras los bombardeos de Israel contra las fuerzas terroristas.
Cifras demostrativas de que, si realmente la paz lograda será duradera, de ningún modo se puede perder tiempo para lograr algún día que esa gente viva tranquila.