30 de septiembre de 2026 - 00:00

Dos organismos de la historia y la cultura sin dirección

Todo mendocino sabe la trascendencia del Archivo General de la Provincia y del Museo Fader. Ambas instituciones están sin director/a desde hace tiempo, una desprolijidad administrativa que debe ser solucionada de manera urgente por el gobierno.

Resulta inapropiado que dos instituciones señeras de la historia y la cultura de la provincia, como son el Archivo General de Mendoza y el Museo Provincial de Bellas Artes, se encuentren sin una persona que ejerza la conducción.

La situación lleva varios años, especialmente en el organismo de calle Sargento Cabral, donde tras la jubilación de su antigua directora, Elvira Bucolo, no se designó a nadie en su reemplazo. Sí hubo un llamado a concurso, que resultó desierto, pero no se pasó a la siguiente instancia.

La otra entidad que también adolece de no poseer un titular responsable es el Museo Provincial de Bellas Artes “Emiliano Guiñazú”–Casa de Fader, en el distrito de Mayor Drummond.

Al frente de ambas instituciones se encuentra personal con antigüedad, que hace lo mejor que puede para que la tarea diaria se cumpla y se presten los servicios que la sociedad demanda de ellas.

El caso recuerda al de la Biblioteca Pública General San Martín, en la Alameda, cuya gestión no tuvo tampoco un director a cargo durante un período prolongado, hasta que a principios de abril de 2024 asumió Pablo De Bartolo. Los usuarios del establecimiento de los libros fueron siempre atendidos, pero se sentía la vacancia en la dirección.

Por eso sostenemos que, y sin abrir juicio sobre las personas que circunstancialmente están transitoriamente conduciendo el Archivo y el Museo Fader, las dos instituciones deben ser prontamente normalizadas asignándoles el funcionario que responda a las demandas del público y que conciba los planes de crecimiento que requieren entidades de esa dimensión.

En ambas instancias la cobertura del mando de las reparticiones es imprescindible y perentorio, especialmente en el caso del Archivo General. La sede de calle Belgrano, que fuera el antiguo edificio de la estación del Ferrocarril Trasandino, está por cumplir 142 años de existencia, uno menos que diario Los Andes. Es el ámbito que atesora valiosos documentos desde 1563. Entre ellos se destacan cédulas reales, decretos, bandos del general San Martín, juicios, listas militares y correspondencia con provincias argentinas y con el exterior.

La falta de conducción afecta la capacidad de acción y la formación de personal capacitado. Asimismo, se hace sentir en la proyección de encuentros profesionales, como por ejemplo la reciente reunión de Archivos de la Provincia, que podría haberse realizado en esa sede y se llevó a cabo en la Bodega Arizu.

Al Fader le pasa lo mismo. Pese a que su desenvolvimiento como el mayor centro de exhibición de obras de arte funciona, si tuviese una persona dirigiéndolo, el panorama sería distinto. La ausencia de un director podría, eventualmente, dificultar la donación de colecciones privadas de cuadros.

Insistimos de nuevo en que los empleados que abren ambas reparticiones diariamente lo hacen con la mejor voluntad y amor por su trabajo, pero la gravitación de los establecimientos en el contexto provincial exige la pronta normalización de sus conducciones.

LAS MAS LEIDAS