Ecuador negó que pretenda abrir un conflicto diplomático con Estados Unidos tras exigir la salida de 20 militares y funcionarios estadounidenses acreditados en Quito.
Ecuador negó que pretenda abrir un conflicto diplomático con Estados Unidos tras exigir la salida de 20 militares y funcionarios estadounidenses acreditados en Quito.
El gobierno expresó que la salida del llamado grupo militar, dedicado a la cooperación en seguridad, fue acordado con autoridades estadounidenses y rechazó que la medida implique una expulsión.
“El grupo era aproximadamente de 50 personas, entre civiles y militares (...) Se ha reducido el grupo a unas 20 personas, que en principio tendrán que salir hasta el día de mañana. Eso se lo conversó, no es expulsión, no es nada, se ha venido coordinando, tratando con la embajada” estadounidense, manifestó el presidente Rafael Correa a la prensa en Quito.
Agregó que “lo que no podemos aceptar es tener un grupo de militares extranjeros en el suelo patrio. Para nosotros es un claro atentado a la soberanía del país y que no me vengan con que eso termina la cooperación”.