El volcán nevado Cotopaxi, muy próximo a Quito, se mantenía ayer sin emitir nuevas explosiones de ceniza, tras el incremento de su actividad que llevó al gobierno a imponer el estado de excepción y la “censura previa” de información sobre el fenómeno.
El ministro coordinador de Seguridad, César Navas, única fuente autorizada por decreto para informar sobre la situación del volcán, indicó por Twitter que “conforme evaluación técnica” no había “incremento de actividad” hasta las 15.20 hora argentina.
“Se mantiene alerta amarilla”, un grado intermedio de riesgo, escribió Navas.
De 5.897 metros de altura, el Cotopaxi, cuya última erupción data de 1877, ha registrado desde el viernes varias explosiones y lanzado cantidades importantes de ceniza, que obligaron a la “evacuación preventiva” o voluntaria de 505 personas.
La mayoría de evacuados son habitantes de las riberas de la provincia de Cotopaxi, y permanecen en refugios.
Las columnas de material volcánico han alcanzado hasta los 8 km de altura sobre el cráter.
En Lasso, uno de los poblados bajo influencia del coloso, los lugareños aprovechaban el período de relativa calma de este domingo para regresar a sus actividades.