La pobreza alcanzó al 36,9% de las personas en Mendoza durante el primer semestre de 2026, según el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato representa un “aumento de cinco puntos porcentuales” respecto del segundo semestre del año pasado.
El nuevo registro equivale a unas 395.000 personas que quedaron por debajo de la línea de pobreza dentro del Gran Mendoza. En el período anterior, el indicador había alcanzado al 31,9% de la población.
Esto indica un deterioro en la relación entre el ingreso disponible de las familias mendocinas y la aceleración del costo de la Canasta Básica Total (CBT).
El director de la consultora mendocina Evaluecon, José Vargas, señaló que el aumento de la pobreza en Mendoza “era un escenario previsto” a partir de la evolución de distintas variables. Entre ellas mencionó la inflación, los salarios y las canastas básicas, cuyos movimientos ayudan a explicar el resultado.
“El dato no sorprende por cómo venían evolucionando las variables salariales vs. las variables de las canastas básicas”, analizó Vargas. Según explicó, la relación entre ambos indicadores permite entender parte del incremento registrado en el Gran Mendoza durante el período relevado.
Por último, aclaró que el relevamiento del Indec se realiza sobre grandes centros urbanos y que, en el caso de Mendoza, contempla al Gran Mendoza. “Si tomara toda la provincia, el número podría ser aún mayor en pobreza como en indigencia”, sostuvo.
En probreza, Mendoza se aleja del promedio nacional
Cabe mencionar que la pobreza a nivel nacional en el primer semestre de este año se situó en el 32,3%. Esto significa que mientras en el segundo semestre de 2025 Mendoza se encontraba más cercana a los promedios generales, en esta nueva medición la provincia sobrepasa la media del país por 4,6 p.p.
La comparación semestral muestra un incremento desde los 339.887 mendocinos registrados bajo la línea de pobreza en el segundo semestre de 2025 hasta los 395.000 contabilizados durante los primeros seis meses de este año.
Este incremento expone un preocupante descalce entre los ingresos locales y el costo de vida. La brecha responde a una estructura laboral altamente expuesta al comercio, los servicios y la informalidad, sumado a la fuerte sensibilidad de una franja de la población que se encontraba en el límite socioeconómico y terminó cayendo bajo la línea de pobreza.
El economista que dialogó con Los Andes también puso el foco en el nivel de actividad económica, al que consideró un dato fundamental para explicar las diferencias entre las distintas regiones y el promedio nacional. En ese sentido, señaló que cada provincia tiene una estructura productiva particular que incide en sus indicadores sociales.
Para Vargas, Mendoza está particularmente expuesta porque varios de sus sectores predominantes atraviesan un menor nivel de actividad. Mencionó entre ellos a los servicios, el comercio minorista y mayorista, la industria y el turismo.
Cerca de 80 mil personas son indigentes
El otro indicador que mostró una suba fue el de indigencia. En el primer semestre de 2026, el 7,3% de las personas del Gran Mendoza quedó por debajo de esa línea, según las cifras incluidas en el informe del organismo estadístico nacional. Comparado con el 2° semestre, se registró un incremento de 1,8 p.p.
En términos de cantidad de personas, la indigencia alcanzó a unas 78.000 personas en el período analizado. Este movimiento podría ser explicado por un “encarecimiento” directo sobre los alimentos de primera necesidad, golpeando a los sectores de menores recursos.
A diferencia del indicador de pobreza total, en indigencia el Gran Mendoza se encuentra ligeramente por debajo del promedio nacional. Los hogares afectados por esta dolorosa situación alcanza un 5,2%.