En agosto, la inflación mensual registró una baja con respecto al mes anterior y se ubicó en el 1,5% en Mendoza. En julio, la variación mensual del IPC (Índice de Precios al Consumidor) había sido del 1,8%. En lo que va del año, acumula un incremento del 19,5%.
La inflación de agosto fue del 1,5% en Mendoza.
La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de la provincia (DEIE) publicó los datos de la suba general de precios de agosto. El mes pasado, la inflación tuvo un nuevo acomodamiento a la baja y parece confirmar una tendencia a mantenerse por debajo del 2%. Esto, después de que se registrara un pico de 3,6% en marzo y comenzara a descender gradualmente al 2,3% en abril, al 1,9% en mayor y al 1,5% en junio, para volver a subir en julio al 1,8%.
La variación interanual, en cambio, se ha mantenido más estable en 2026, entre el 32% (en abril con respecto al mismo mes de 2025) y el 33% (en marzo). En agosto, en la comparación con el mismo mes del año pasado, el IPC tuvo una suba dentro de esos límites: del 32%.
En promedio, en Argentina, la inflación, de acuerdo con el relevamiento del Indec, fue del 1,7% en agosto, acumula una evolución del 21,3% en los primeros ocho meses de 2026 y en la comparación interanual registró un incremento del 33,5%.
Qué rubros impulsaron la suba en agosto
El mes pasado, los rubros que subieron por encima de la inflación en Mendoza, según los datos de la DEIE, fueron: Educación (3,9%); Atención médica y gastos para la salud (2,8%); Vivienda y servicios básicos (2,8%); Otros bienes y servicios (2,5%); y Alimentos y bebidas (1,9%).
En cambio, los que tuvieron una evolución por debajo del promedio fueron: Transporte y comunicaciones (0,8%); Equipamiento y mantenimiento del hogar (0,5%); y Esparcimiento (0,2%). Indumentaria, en tanto, registró un descenso del 0,5%.
Qué categorías han tenido mayor aumento en 2026
En estos primeros ocho meses del año, los rubros que más han aumentado han sido: Vivienda y servicios básicos (29,4%); Educación (25%); Alimentos y bebidas (21,1%); Transporte y comunicaciones (21,1%); Atención médica y gastos para la salud (20,9%); y Otros bienes y servicios (20,5%).
Mientras que los que han subido por debajo del promedio de inflación acumulada en el año (19,5%) han sido: Equipamiento y mantenimiento del hogar (19%); Esparcimiento (17,5%); e Indumentaria (4%).
Leve descenso
El economista José Vargas, titular de la consultora Evaluecon, señaló que se esperaba un leve descenso de la inflación en agosto, en comparación con los meses anteriores. En especial, teniendo en cuenta que el IPC en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fue de 1,7% y acumuló un avance del 21,5% en los primeros ocho meses del año, según informó el Instituto de Estadística y Censos porteño (Idecba).
“A nosotros, nos dio 1,9% la inflación del mes pasado. Y tiene que ver con cómo se ha ido desacelerando un poco el aumento de precios en ciertos rubros. Algunos venían creciendo bastante fuerte, como alimentos, indumentaria y tarifas de servicios públicos, es decir, vivienda y servicios básicos”, detalló.
Añadió que también se registraron subas en servicios adicionales, como el streaming, la telefonía celular y el Internet. Además, mencionó un incremento en los productos financieros, fundamentalmente, en las comisiones y los costos de los créditos.
Pese a eso, Vargas indicó que el mes pasado la evolución general de los precios fue menor a la de meses anteriores y agregó que, a diferencia de julio (con el aguinaldo y las vacaciones), agosto no es un mes estacional.
Perspectivas a futuro
Nicolás Aroma, director del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza (Cefim), indicó que las consultoras privadas más importantes ya habían estimado una inflación en torno al 1,7% o 1,8%, lo que implica un descenso con respecto a los valores de 2026. Pero advirtió que, para que esto se confirme como tendencia, habrá que esperar a que el dato a la baja se sostenga por unos dos meses, como mínimo.
El economista añadió que es probable que, de aquí a diciembre, el IPC oscile entre el 1,7% y el 2%. Sin embargo, adelantó que “el punto de corte sería diciembre”. Esto, porque 2027 es un año electoral y es de esperar que el dólar tenga variaciones que impacten en los precios.
“El dato de inflación no es óptimo aún, pero no deja de ser positivo en cuanto a lo que se venía trayendo de interanual, que va a la baja. Creo que ahora el gran desafío, en lo que está pensando la gente en general, no tiene que ver con la inflación, sino en cómo llega a fin de mes, en términos de poder adquisitivo, de consumo, de actividad. Creo que ahí es donde está el punto flaco del Gobierno”, planteó Aroma.
Y señaló que habrá que ver si, con el índice de inflación a la baja, ejecuta un cambio de rumbo en la política económica para que, precisamente, no se siga resintiendo el nivel de actividad.