El presidente Javier Milei espera que este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) le otorgue una bocanada de oxígeno a su plan económico al difundir la inflación de agosto que, de acuerdo a estimaciones privadas, retomaría el sendero a la baja.
La señal positiva viene del IPC de la ciudad de Buenos Aires, que fue de 1,7%, lo que significó una marcada caída en el ritmo de avance dado que en julio había sido de 2,9%.
Si bien la medición de la inflación en la ciudad de Buenos Aires tiene características propias debido a que pondera en mayor medida la variación de los servicios, lo importante para la proyección nacional es la tendencia.
A nivel nacional, la variación mensual de precios había sido en julio del 2,1%, dejando una leve aceleración de 0,2 puntos frente al 1,9% de junio. En los primeros siete meses, el índice llegó a 19,3%. En tanto, la inflación interanual alcanzó el 33,8%.
Los informes de las consultoras privadas arrojan un rango de suba de precios para agosto entre 1,4%, la más optimista, y 1,9%, la más pesimista.
Los trabajos conocidos son los siguientes: Fundación Libertad y Progreso 1,4%; EcoGo 1,5%, C&T 1,6%, Orlando J. Ferreres 1,6%, Analytica 1,7%, Abeceb 1,8%, Equilibra 1,9%, LCG 1,8%, Invecq, 1,9%.
Por su parte, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central donde intervienen casi 40 analistas dio un promedio de 1,7%. El resultado es fundamental para el gobierno porque sería uno de los pocos indicadores favorables, más allá de que estará lejos de “empezar con cero” como había prometido Milei.
Por otra parte, la inflación de agosto definirá los aumentos de jubilaciones, pensiones y otras actualizaciones de ayudas sociales del mes de octubre.