El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la actividad industrial manufacturera registró una caída del 5% mensual desestacionalizado en julio, lo que representó el derrumbe más agudo para el sector desde marzo de 2025.
Según datos del Indec, la actividad fabril se contrajo un 5% en la comparación mensual, marcando su peor registro desde marzo de 2025.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la actividad industrial manufacturera registró una caída del 5% mensual desestacionalizado en julio, lo que representó el derrumbe más agudo para el sector desde marzo de 2025.
Con este derrumbe, tanto la serie desestacionalizada como la tendencia-ciclo retrocedieron a sus niveles más bajos desde junio de 2024.
En la comparación interanual, la caída fabril se ubicó en un 4,9%, consolidando un retroceso acumulado del 2,6% durante los primeros siete meses del año.
El segmento de la tecnología y el consumo electrónico lideró la caída generalizada con un desplome del 31,4% interanual en todo su bloque, arrastrado principalmente por la fabricación de equipos de informática, televisión y comunicaciones, que se hundió un 49,8% debido a una menor producción de teléfonos celulares y televisores.
Paralelamente, la fabricación de equipos eléctricos como motores y generadores retrocedió un 25%, mientras que los electrodomésticos de línea blanca, tales como heladeras y lavarropas, registraron una caída del 20,9% interanual debido a la flaqueza de las ventas en el mercado interno.
La presión sobre el mercado interno y el aumento de la competencia por bienes importados asestaron un duro golpe al bloque textil y de indumentaria. El rubro de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un 15,9% interanual, arrastrado por descensos del 26,5% en calzado y del 14,4% en ropa, mientras que los productos textiles cayeron un 13% debido a un desplome del 27,8% en tejidos y acabados.
En el sector de alimentos y bebidas, que globalmente retrocedió apenas un 0,5% interanual, se evidenciaron realidades marcadamente opuestas. La molienda de soja y girasol actuó como el principal amortiguador de este bloque al crecer un 10,7% por un mayor ingreso de grano a las plantas procesadoras, evitando una caída más estrepitosa.
Sin embargo, la elaboración de vino sufrió un derrumbe del 13,6% interanual debido a un colapso del 28,7% en las exportaciones medidas en hectolitros, a pesar de que el mercado interno solo cayó un 1,4%.
La refinación de petróleo creció un 8,1% interanual gracias a un incremento en la destilación de gasoil del 10,9% y de naftas del 4,5%, compensando un fuerte derrumbe del 35% en el asfalto. El bloque de madera, papel, edición e impresión registró una mejora del 7,1%, sostenido fundamentalmente por la de papel que se incrementó un 12,6%.