A través de la Resolución 411/2026 del Ministerio de Justicia publicada la semana pasada en el Boletín Oficial, se anunció la reorganización del sistema registral automotor. Según la promesa de ajuste y desregularización, la norma contempla la reducción de 368 Registros Seccionales y la supresión de otras 14 oficinas que actualmente se encuentran intervenidas en todo el país. Según se la información difundida, se trata de parte del proceso de digitalización, simplificación y reducción de costos impulsado por el Ejecutivo.
Más allá de las intenciones y los discursos de “motosierra”, en Mendoza los registros automotores funcionan como hace tres años, al menos en lo que cantidad de oficinas se refiere. Eso sí, ha habido una reducción de personal durante este lapso. En este marco, el registro 14 fue intervenido con mal funcionamiento hasta que se cambió la persona a cargo y se regularizó la situación. Ahora se anunció una situación similar para el número 15. En la actualidad está intervenido y se espera un nuevo gerenciamiento.
Hugo Méndez, tesorero de la Cámara de Mandatarios de Mendoza aclaró que los registros no pueden cerrarse sino de lo que se trata es de una reorganización. “La expresión “cierre de registros” es incorrecta ya que no desaparecen los registros ni la información sino que varios podrían funcionar bajo una misma sede o encargado”, relató Méndez. Más allá de esto, lo cierto es que en Mendoza la cantidad física de registros se mantiene prácticamente igual, más allá de que en casos puntuales se unificaron registros de automotores, motos y maquinaria como una manera de “reducción”.
Diego Rodríguez, dueño de Rodriguezcia.autos, coincidió en que en la provincia no ha habido grandes cambios con relación a la cantidad de los registros. Esto con excepción de las intervenciones mencionadas. En su momento, el 14 –que funcionaba en la Costanera- lo hacía muy mal hasta que lo tomó el nuevo interventor, luego de lo cual se regularizó. Desde su punto de vista, con el 15 (ubicado en Belgrano y Colón) sucederá algo similar y se espera que luego de un reacomodamiento inicial retome su curso normal.
Cuánto falta para la digitalización total
Con relación a la digitalización de los procesos para registrar el cambio de titularidad de un auto u otro vehículo, tanto Méndez como Rodríguez destacaron que todavía está lejos de estar al 100%. Según el mandatario, la tecnologización es la que se instauró durante el gobierno de Mauricio Macri y luego de eso no ha habido grandes cambios. “Esto fue presentó un avance importante, pero luego el proceso se estancó por pérdida de personal, experiencia y continuidad administrativa”, señaló Méndez.
En este marco, los patentamientos y transferencias pueden cargarse de forma digital, pero la firma del traspaso todavía debe hacerse de manera tradicional y presencial. La principal diferencia es que ahora los trámites pueden iniciarse en cualquier registro y, aunque los legajos también se almacenan en la nube, no siempre es sencilla su recuperación o la continuidad de trámites.
En palabras de Méndez, la conectividad insuficiente fuera de los centros urbanos, la falta de programas adecuados y la escasez de personal impiden una implementación confiable. Desde el punto de vista del profesional, aún no están dadas las condiciones para que el mecanismo sea puramente digital y, sobre todo, seguro.
Contra las estafas
De este modo, se requieren mecanismos sólidos para verificar la identidad del firmante y evitar suplantaciones o fraudes. “A diario vienen personas que han sido estafadas”, advirtió el tesorero de la cámara de mandatorios. Así, cualquier sistema digital debe preservar la seguridad jurídica y validar de forma inequívoca la existencia del vehículo, su titularidad, el estado de las transferencias y la autenticidad de la documentación. Esto con el fin de evitar sorpresas ingratas.
Sucede que todavía existe un riesgo considerable de estafas, especialmente cuando los trámites se realizan a distancia o intervienen personas que ofrecen gestionar documentación “rápidamente”. La posibilidad de patentar un vehículo en otra provincia también genera complicaciones: por ejemplo, una compra realizada en Buenos Aires puede exigir luego regularizar el impuesto de sellos en Mendoza, cuyo incumplimiento puede derivar en multas, sanciones o inhibiciones.
Mientras el sistema no funcione plenamente, se recomienda seguir los procedimientos tradicionales y operar únicamente con concesionarios, agencias de usados y mandatarios habilitados. “Es indispensable comprar al titular registral, no a un mero poseedor”, precisó Méndez. Sumó que es clave comprobar su identidad; verificar que los números de motor y chasis coincidan; controlar la autenticidad de las certificaciones de firmas, especialmente en vehículos provenientes de otras provincias; y consultar a organismos oficiales.
Recomendó hacer las compras en las agencias formalmente inscriptas y los operadores autorizados ofrecen mayores garantías que las gestiones informales, en un contexto donde circulan numerosos vehículos con documentación falsificada.