20 de octubre de 2026 - 07:30

Fuerza Productiva: cómo las cooperativas aportan a la escala y a la comunidad

En esta edición de Fuerza Productiva, se ahondó en los servicios y beneficios de las empresas cooperativas para mejorar ganancias y aportar a la comunidad.

Una farmacia por sí sola puede tener dificultades para resolver abastecimiento, logística y tecnología. Un productor frutihortícola, en tanto, puede encontrarse con problemas para comercializar su cosecha y conseguir mejores condiciones de venta. En Mendoza, dos experiencias muestran una misma respuesta frente a esos desafíos: asociarse para ganar escala, compartir inversiones y construir servicios que difícilmente podrían sostener de manera individual.

Ese es el eje de una nueva emisión de Fuerza Productiva, el programa de Los Andes que pone la mirada sobre las experiencias que atraviesan al entramado productivo mendocino desde el punto de vista del cooperativismo. En esta oportunidad, los invitados fueron Claudio López, presidente de la Cooperativa Farmacéutica de Mendoza (Cofarmen) y Omar Carrasco, referente del Mercado Cooperativo de Godoy Cruz y de la Unión Frutihortícola Argentina.

El programa es conducido por la periodista de Economía Diana Chiani y el gerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (Acovi), Nicolás Vicchi. El foco estuvo puesto en las posibilidades del cooperativismo para fortalecer a los actores más pequeños frente a mercados cada vez más concentrados y desafiantes

López relató la experiencia de Cofarmen, nacida en 1955 a partir de las dificultades que enfrentaban las farmacias para abastecerse y comercializar medicamentos. Con el paso de las décadas, esa necesidad inicial se transformó en una estructura altamente tecnologizada y robotizada que permite a sus asociados compartir recursos y resolver de manera conjunta una parte de la logística que cada farmacia debería afrontar por separado.

La cooperativa cuenta con un centro de distribución en el carril Rodríguez Peña de Maipú, con sistemas automatizados y una inversión superior a US$ 10 millones. La obra permitió muestra cómo el modelo cooperativo pudo reunir capital para inversiones que serían difíciles de afrontar individualmente.

Acortar las brechas

La lógica se repite, aunque con otra actividad, en el Mercado de Concentración de Godoy Cruz. Allí, productores frutihortícolas trabajan bajo una estructura cooperativa que funciona desde 1982. La organización permite concentrar oferta, mejorar la comercialización y generar un espacio común para la actividad.

El desafío es especialmente relevante en una cadena donde suele aparecer una brecha entre lo que recibe el productor y lo que termina pagando el consumidor. La organización colectiva no elimina por sí sola esa diferencia, pero permite discutir mejores condiciones comerciales y fortalecer la posición de quienes producen frente a otros eslabones de la cadena.

En ambos casos, la escala aparece como una herramienta económica. Comprar, distribuir, incorporar tecnología o comercializar en forma conjunta permite repartir costos entre más participantes. Pero el beneficio del modelo no se limita al socio ya que el servicio que presta la cooperativa también impacta sobre quienes reciben el producto final.

Ahí aparece una diferencia central frente a una empresa tradicional: el objetivo no es solamente capturar una oportunidad de mercado, sino resolver una necesidad común. La inversión, las decisiones y los servicios deben encontrar un equilibrio entre la sustentabilidad de la organización y el beneficio de sus integrantes.

Durante el programa Fuerza Productiva se observó que el modelo mendocino de cooperativas muestra que asociarse puede ser una manera de dejar de enfrentar esos problemas individualmente y convertir una dificultad compartida en una solución colectiva.

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