La reforma laboral ya fue aprobada, pero uno de sus instrumentos centrales todavía no está completamente definido. Se trata del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un esquema que busca cambiar el sistema de indemnizaciones y reducir los conflictos judiciales entre empresas y trabajadores.
Mientras se acerca junio, fecha prevista para su puesta en marcha, el mercado financiero y las empresas siguen de cerca la reglamentación pendiente. La falta de precisiones genera incertidumbre en distintos actores que deberán operar el sistema.
Fondo de Asistencia Laboral: qué pasa con la reglamentación hoy
Según información publicada por Infobae, la Comisión Nacional de Valores (CNV) trabaja contrarreloj para definir los parámetros del Fondo de Asistencia Laboral, aunque todavía quedan aspectos clave sin resolver.
La CNV trabaja contra reloj para reglamentar el fondo antes de su entrada en vigencia.
En ese marco, el presidente de la CNV, Roberto E. Silva, encabezó una reunión con funcionarios del organismo y representantes del sector. Participaron Silvina Dimateo, Carlos Terribile, Sonia Salvatierra, Laura Herbón y Manuel Calderón, junto a actores del mercado.
“Estamos trabajando junto al Ministerio de Economía sobre la futura reglamentación, que apunta a potenciar el crecimiento del mercado de capitales con un marco claro y previsible”, afirmó Roberto E. Silva. Además, sostuvo que el FAL representa una “oportunidad de crecimiento enorme”.
A pesar de los avances, desde las Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs) advierten que aún faltan definiciones operativas. Entre las principales dudas aparecen la aplicación de la reducción de cargas patronales y la mecánica de funcionamiento de los aportes, que pasarían a canalizarse automáticamente hacia fondos o fideicomisos. También resta que organismos como la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Ministerio de Economía clarifiquen aspectos centrales para su implementación.
Cómo impactará el FAL en empresas y el mercado local
El Fondo de Asistencia Laboral obligará a las empresas a realizar aportes mensuales para cubrir eventuales indemnizaciones. En el caso de las pymes será del 2,5% de la nómina salarial y del 1% para grandes compañías, con una reducción equivalente en las contribuciones patronales.
Además de su impacto laboral, el FAL podría convertirse en una fuente relevante de financiamiento para el mercado de capitales. Se estima que movilizaría entre USD 2.500 millones y USD 5.000 millones por año, principalmente destinados a instrumentos soberanos.
En paralelo, el Gobierno busca fortalecer el ahorro interno como motor de crecimiento. En ese sentido, el ministro Luis Caputo planteó: “Reducir fuertemente la dependencia de Wall Street y desarrollar nuestro mercado de capitales propio”, y remarcó: “El ahorro está, solo que está en los colchones”.