¿Quién mató realmente a Osama Bin Laden? En Estados Unidos parece que ha empezado una carrera por hacerse con la autoría del disparo que terminó con la vida del que fue el líder de Al Qaeda y terrorista más buscado del mundo.
¿Quién mató realmente a Osama Bin Laden? En Estados Unidos parece que ha empezado una carrera por hacerse con la autoría del disparo que terminó con la vida del que fue el líder de Al Qaeda y terrorista más buscado del mundo.
El miércoles pasado se hizo pública la identidad del Navy Seal que asegura ser quien descerrajó tres tiros en la frente de Bin Laden en su escondite de Abbottabad, en Paquistán, en mayo de 2011. Su nombre, Rob O’Neill.
El diario estadounidense The Washington Post habló con el miembro de las fuerzas estadounidenses y éste aseguró ser el autor de la muerte del terrorista saudí. Sin embargo, una fuente anónima citada por la agencia de noticias alemana Reuters señala que la versión de
O’Neill no es del todo precisa y que el disparo fatal que terminó con la vida de Bin Laden lo realizó uno de los otros dos Navy Seal que entraron con él en la habitación en la que vivía el líder yihadista.
Según el Post, O’Neill reconoce que se realizaron otros disparos, uno de ellos realizado por Matt Bissonnette, otro ex Seal, quien escribió un libro acerca de la incursión en 2011 titulado “No Easy Day”. “Dos personas diferentes cuentan dos historias diferentes por dos razones diferentes”, señala NBC News citando a Bissonnette.
Las dos versiones son las siguientes. Por un lado, el primer Seal dispara primero y deja malherido al terrorista. Luego Bissonnette y otro Seal lo rematan. Por el otro, O’Neill dice que él es el segundo del comando.
El primer Seal ve a un hombre asomarse por la puerta de una habitación. Dispara. “No creo que le alcanzara”, asegura O’Neill. Mientras el otro saca de en medio a dos mujeres, O’Neill entra en la habitación y dispara a Bin Laden en la cara. Luego llegan los otros comandos.
Hoy parece confirmado que el artículo publicado por la revista Esquire, en la que se entrevistaba a un soldado anónimo que aseguraba haber matado a Bin Laden, se basaba en la historia de O’Neill. Sin embargo, meses más tarde el analista Peter Bergen publicó otro artículo en la CNN, titulado “¿Quién mató realmente a Bin Laden?”, en el que consideraba la versión de Esquire como “una auténtica basura”.
¿Qué razones han llevado a O’Neill a dar la cara? Al parecer, se siente abandonado por el ejército, que no le concedió la pensión al retirarse antes de cumplir 20 años de servicio. Por eso ha decidido “prender el ventilador” ante las cámaras de televisión.
La osadía de O’Neill, de 38 años, y de Bissonnette al romper el código de silencio del cuerpo ha indignado en los Navy Seal. Hace unos días, ante el inminente documental de Fox, que este próximo martes iba a desvelar el nombre del tirador y al que se le adelantó un blog de veteranos, dos jefes militares firmaban una carta arremetiendo contra los “compañeros” que “egoístamente” revelan información secreta en busca de fama o fortuna.
“Un aspecto crucial de la ética de los Seal es: ‘No hago pública la naturaleza de mi trabajo ni busco obtener reconocimiento de mis acciones’”, dice el escrito, firmado por el contramaestre Michael Magaraciy el contraalmirante Brian Losey. Acaban recordando que la información clasificada está protegida por ley y advierten: “Buscaremos activamente consecuencias judiciales para quienes deliberadamente violen la ley”.
Amenaza de represalia
Tras la revelación, O’Neill, de 38 años, fue amenazado de muerte por yihadistas.
Los extremistas ultraislámicos lanzaron de inmediato amenazas de muerte en su contra, según el SITE, organismo de vigilancia de los medios y sitios web que usan estos extremistas islámicos.
Las fotos de O’Neill acompañadas de mensajes en árabe y en inglés llamando a vengarse de la muerte de Bin Laden fueron difundidas en Twitter y en el foro de los yihadistas al Minbar, indicó SITE.
Uno de ellos dice, por ejemplo, en árabe: “Enviaremos a los lobos solitarios en Estados Unidos la foto de este Robert O’Neill que mató al jeque Osama Bin Laden”. Otro señala en los dos idiomas: “A ustedes, muy estimados musulmanes en Estados Unidos, les decimos que ésta es su oportunidad de acceder al paraíso”, indicó SITE.
El ex soldado dijo al diario que decidió revelar su nombre después de una filtración de Sofrep, un sitio en internet de ex combatientes Seals.
Y esta filtración ya era una reacción a la difusión, en la cadena Fox News los días 11 y 12 de noviembre, de un documental llamado "The Man who Killed Usama ben Laden" ("El hombre que mató a Osama bin Laden") y en el que se da a conocer.
Durante la operación contra Bin Laden en 2011, O’Neill, nativo de Montana (noroeste) y con múltiples condecoraciones, cuenta: “Bin Laden estaba ahí parado, tenía sus manos sobre los hombros de una mujer, y la empujaba hacia adelante”, relató O’Neill. Pese a la oscuridad de la habitación, pudo ver claramente su rostro con la mira de visión nocturna y disparó. Supo que estaba muerto al ver su cráneo partido.
Según el diario, dos miembros del comando confirmaron la identidad del ex soldado.
Durante mucho tiempo, el ex Navy Seal dudó sobre hacer pública su identidad, que ya era conocida en altos círculos militares, miembros del Congreso y al menos dos medios de comunicación.
Un encuentro con los familiares de las víctimas de los atentados contra el World Trade Center de Nueva York en 2011 acabó por convencerlo de que debía contar al mundo la operación que culminó con la muerte de Bin Laden.
“Los familiares me dijeron que les ayudó, de alguna manera, a hacer un cierre”, dijo O’Neill al Washington Post.
Compañeros "decepcionados"
Ayer por la mañana, el portavoz del Pentágono, contralmirante John Kirby, dijo estar “decepcionado” porque el ex soldado haya decidido salir a la luz. “Hay un código en esta comunidad que prohíbe hablar. Y es inconveniente obtener beneficios financieros aprovechándose de las operaciones en las que se participa”, declaró a la CNN.
Rick Woolard, un ex comandante de un equipo de operaciones especiales que antes había instado a sus compañeros a evitar discutir operaciones recientes, dijo que los Seal en actividad están “bastante decepcionados e incluso podría decir que enfadados con los chicos que han utilizado su trabajo y el de sus compañeros para beneficio personal”.

La discreción de los Navy Seals quedó por el piso
Los Navy Seals, grupo de las fuerzas especiales de la Marina estadounidense mantenido en el más grande secreto, vieron su discreción mermada con las revelaciones de uno de los suyos, que afirmó haber sido quien disparó a Osama Bin Laden.
Este grupo -un acrónimo de Sea, Air, Land (mar, aire, tierra) que al mismo tiempo significa "foca"- está históricamente especializado en reconocimientos y asaltos desde el mar o contra barcos y está formado por más de 2.300 combatientes.
Su lema es "El único día fácil fue ayer" ("The Only Easy Day Was Yesterday").
Irak y Afganistán constituyen un terreno de acción privilegiada para los Seals.
El “Team 6” (Equipo 6), grupo de desarrollo de operaciones especiales de la Marina, constituye la aristocracia de los Seals. Fueron sus miembros los que planificaron y llevaron a cabo con éxito la eliminación de Bin Laden en mayo de 2011, en Paquistán. Sus actividades jamás fueron reconocidas oficialmente, salvo en tres ocasiones. Ahora, con sus revelaciones, O’Neill y Bissonnette destrozaron el “código” al que están sometidos todos los Seals.
Los dirigentes estadounidenses se limitan a afirmar que se trata de "fuerzas especiales", pero rehúsan, por "razones de seguridad operacional" según el Pentágono, confirmar si este grupo pertenece al Team 6 de las Navy Seals
Solamente se evocó su despliegue -que no fue seguido de un asalto- en la toma de rehenes del buque Achille Lauro en 1985 o durante la liberación del capitán del portacontenedores estadounidense Maersk Alabama frente a las costas de Somalia en 2009, según el sitio especializado Globalsecurity.org.
El comando habría intervenido asimismo para liberar a Linda Norgrove, un voluntaria escocesa secuestrada en Afganistán y muerta durante el ataque en octubre de 2010, según medios estadounidenses.
En agosto de 2011, 17 Navy Seals, principalmente del Team 6, murieron cuando los talibanes abatieron un helicóptero Chinook que los transportaba.
El número de "Team 6" fue dado para hacer creer a los soviéticos que los Seals disponían de más equipos de los que existían en realidad, explica su fundador, Richard Marcinko, en un libro en el que relata su experiencia como "Rogue Warrior" (guerrero paria).
En los años 80, contaba con unos 90 miembros según él, pero habría alcanzado cerca de 300 después de los atentados del 11-S, reclutados en la cantera de las Navy Seals. A