13 de junio de 2017 - 00:00

Dos fiscales demandaron a Trump

Se trata de los de Maryland y Columbia. Lo acusan de recibir dinero de gobiernos extranjeros por negocios de su empresa familiar.

Los fiscales generales de Maryland, Brian Frosh, y del Distrito de Columbia, Karl Racine, presentaron ayer una demanda contra el presidente de EE.UU., Donald Trump, por recibir dinero de gobiernos extranjeros por negocios de los que no se ha desvinculado totalmente.

El procurador del Distrito de Columbia, Karl Racine, y el fiscal general de Maryland, Brian Frosh, hicieron el anuncio en una conferencia de prensa conjunta en Washington, confirmando que la demanda fue presentada en un tribunal de Maryland.

La demanda se basa en la denominada 'cláusula de retribuciones', que prohíbe a los altos funcionarios estadounidenses recibir regalos u otros pagos de gobiernos extranjeros.

Una ONG de defensa de la ética ya había presentado en enero una acción judicial similar, pero ésta sería la primera por parte de instituciones públicas.

Los fiscales generales del estado de Maryland y de la capital federal presentaron la demanda ayer ante un tribunal de distrito. 

“Jamás habíamos tenido en la historia de este país un presidente tan comprometido en negocios, o un presidente que se negara a tomar una distancia prudente con sus negocios”, denunció el fiscal general de Washington, Karl Racine.

La cláusula de retribuciones ordena que "el presidente ponga en primer lugar al país y no su interés personal", dijo el fiscal de Maryland, Brian Frosh, al rotativo, considerando que Trump no separó sus intereses de sus obligaciones presidenciales.

Este anuncio se suma a los otros problemas del mandatario, enfrentado a investigaciones del Congreso y la fiscalía sobre los presuntos vínculos de su campaña con Rusia. Según las agencias de inteligencia estadounidenses, ese país interfirió de forma agresiva en la elección de 2016 para que ganase Trump.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero, el magnate neoyorquino cedió el control de su imperio empresarial a sus hijos adultos, pero no vendió sus bienes como pedían muchos estadounidenses para evitar todo conflicto de intereses.

Nuevo revés judicial

Por otra parte, el Tribunal de Apelaciones de San Francisco confirmó ayer la suspensión del decreto anti-inmigración de Donald Trump por parte de una corte federal de Hawai, en un nuevo revés al presidente estadounidense en esta controvertida medida, considerada discriminatoria contra los musulmanes.

La corte federal de apelaciones del 9º circuito mantuvo en gran parte el bloqueo impuesto a la medida por un tribunal de menor jerarquía, aunque expresó que el gobierno tiene el derecho de revisar el proceso para impedir la entrada de viajeros al país.

“La inmigración, incluso para el presidente, no es resorte de una sola persona”, señala la decisión. “El presidente, al emitir una orden ejecutiva, excedió el alcance de la autoridad delegada en él por el Congreso”. “Confirmamos la decisión” que bloquea un decreto presidencial prohibiendo la entrada a Estados Unidos de "ciudadanos de seis países por 90 días”, escribió la corte de apelaciones de San Francisco (California).

Melania y su hijo se mudan a la Casa Blanca

La familia presidencial estadounidense finalmente se encuentra bajo un mismo techo: la Casa Blanca.

Después de casi cinco meses de vivir separados, Melania, la esposa del presidente Donald Trump, anunció que ella y el hijo de ambos finalmente se mudarán a la mansión ejecutiva ubicada en el número 1600 de la Avenida Pensilvania.

Melania y Barron, de 11 años, rompieron con la tradición cuando se quedaron a vivir en la Torre Trump en Nueva York desde que  el magnate asumió el cargo para que el niño pudiera terminar sin inconvenientes el ciclo escolar. Mientras, el presidente se mudó a Washington.

“¡Ansiosa por los recuerdos que tendremos en nuestra nueva casa! #DiaDeMudanza”, escribió en Twitter la primera dama después de que ella y Barron llegaran a la Casa Blanca con Trump. El mensaje incluía una fotografía del Monumento a Washington, que parece haber sido tomada desde el Salón Rojo de la Casa Blanca.

EEUU no firmó acuerdo ambiental

Estados Unidos confirmó ayer sus discrepancias con los demás países del G7 respecto del clima al negarse a apoyar un texto firmado por ellos, en el que reafirman la “irreversibilidad” del Acuerdo de París.

Los ministros de Medio Ambiente del G7, el grupo de potencias económicas formado por Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Japón, se reunieron en la ciudad italiana de Bolonia.

Al término del encuentro, todos los países, excepto Estados Unidos, firmaron una declaración común en la que reafirmaron su compromiso de aplicar el Acuerdo de París, cuyo objetivo es proteger el clima reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Scott Pruitt, el administrador de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA, por sus siglas en inglés), no rubricó esa parte del texto, de acuerdo con la decisión del presidente Donald Trump de retirarse del acuerdo firmado en la capital francesa.

“Retomamos el diálogo para decir que París no es el único medio para avanzar” sobre el clima, declaró Pruitt en un comunicado difundido ayer.

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