Una treintena de activistas de Greenpeace, incluido el capitán del "Rainbow Warrior", fueron detenidos por unas horas en el puerto holandés de Rotterdam cuando estaban impidiendo a un buque cisterna ruso entregar petróleo extraído en el Ártico.
Una treintena de activistas de Greenpeace, incluido el capitán del "Rainbow Warrior", fueron detenidos por unas horas en el puerto holandés de Rotterdam cuando estaban impidiendo a un buque cisterna ruso entregar petróleo extraído en el Ártico.
Greenpeace informó que dentro del grupo están los argentinos Fabiana Bellina, Waldemar Wichmann e Ignacio María Soaje.
"El capitán ha sido detenido y el barco está siendo trasladado a otro lugar", indicó Roland Eckers, un portavoz de la policía holandesa. El petrolero, que transporta la primera carga de petróleo offshore del Ártico, logró finalmente amarrar sin problema, añadió.
El capitán es el único a bordo del "Rainbow Warrior" en haber sido detenido.
Los otros activistas habían saltado una valla para impedir el paso al buque y otros se encontraban a bordo de pequeños barcos, posicionados entre el muelle y el buque "Mijail Ulianov" para impedirle amarrar, según la misma fuente.
Entre los activistas de Greenpeace había tres argentinos que protestaban en el marco de la misma campaña contra la explotación en el Ártico por la que en setiembre del año pasado fueron arrestados otros dos argentinos.
La agrupación ecologista intentó boicotear la llegada de la embarcación Mikhail Ulyanov, proveniente de la plataforma Prirazlomnaya, que traslada las primeras 70 mil toneladas de crudo extraído del Ártico.
El bloqueo al buque ruso Mikhail Ulyanov se desarrolló durante seis horas "en forma pacífica en el puerto, pero las autoridades holandesas abordaron el barco de Greenpeace, el Rainbow Warrior, y tomaron detenida a toda la tripulación", explicó la organización ecologista un comunicado.
Indicaron además que entre los arrestados, figuraba la argentina Fabiana Bellina, pero que luego "fue liberada al igual que todos los activistas, salvo un alemán que permanece detenido".
Greenpeace detalló que el objetivo de la acción fue detener al buque "contratado por la socia rusa de Shell, Gazprom, para transportar las primeras 70.000 toneladas de petróleo extraído del Ártico desde la controversial plataforma Prirazlomnaya al mercado europeo".