14 de diciembre de 2012 - 23:35

Desalojos en España: una desocupada de 53 años se suicidó

Es el octavo caso similar en 2 años. Aunque el gobierno prohibió nuevos "desahucios", siguen produciéndose por juicios antiguos.

Continúa la ola de suicidios ante el desalojo por falta de pago hipotecario. Dolores García, una desocupada de 53 años, se arrojó ayer de su departamento de un cuarto piso en Málaga.

Había recibido una orden de "desahucio" por falta de pago de la hipoteca bancaria. Dolores vivía con su madre de 96 años gravemente enferma y había confesado anteayer a sus vecinos que no sabía cómo reaccionar ante una situación que describió como "espantosa" por su madre de 96 años, enferma y postrada en cama.

A las 9.30 de ayer, Dolores no pudo más y se lanzó al vacío. El cadáver fue levantado por orden del juez a las 11 de la mañana. La fallecida llevaba treinta años viviendo en el edificio.

Tenía un negocio de venta de cigarrillos en la zona industrial de El Viso, pero tuvo que cerrar tras entrar en quiebra. Había puesto como aval de la compra del local su propia vivienda, y hace siete años tuvo que transferir el negocio para cuidar a su madre.

Se produjo entonces una ejecución hipotecaria del aval y hace tres días se le comunicó el desalojo de su hogar por falta de pago.

Ya se han producido varios suicidios por los desalojos. La honda impresión que han causado en la sociedad española, impulsó al gobierno a emitir un decreto ley que paraliza los "desahucios" por dos años para las familias más necesitadas.

Las reacciones han sido trágicas. El 15 de noviembre pasado R.G.M., de 50 años, se lanzó desde el balcón de su casa, en la céntrica avenida madrileña Ronda de los Tejares, cuando se presentaron para desalojarlo una comisión judicial y policías. Según la Subdelegación del Gobierno, encargada del orden público, el suicida tenía sus facultades mentales alteradas, acababa de separarse de su esposa y además era alcohólico.

Otro caso se produjo en Granada el 25 de octubre pasado cuando un hombre fue encontrado ahorcado en un árbol del patio de su casa por una comisión llegada para desahuciarlo.

Un día después, ocurrió otra tragedia con un hombre que vivía con su mujer y cuyo hijo estaba en cama totalmente postrado por una depresión. Al llegar la comisión del desalojo, le dio un beso en la mejilla al joven y se arrojó por el balcón. No murió pero está grave.

La ex concejal socialista Amaia Egaña en Barakaldo se arrojó el 9 de noviembre pasado desde su vivienda, en un noveno piso, cuando entraba una comitiva a desalojarla de su por falta de pago hipotecario. Era la segunda víctima fatal en menos de un mes.

Pero hay antecedentes de otras tragedias. El primer caso conocido se produjo el 12 de noviembre de 2010 en Hospitalet de Llobregat, provincia de Barcelona. Un electricista de 45 años, casado y con una hija, ocupaba una casa de protección oficial cuando recibió la orden de desalojo. Salió de su piso y se ahorcó en un árbol en el Parque de la Seta.

El 7 de julio de 2011, otro joven se arrojó al vacío desde el undécimo piso en la calle Maestro Chapí de Málaga. No encontraba trabajo por padecer una minusvalía y lo desalojaban de su casa.

Pocos días después, un hombre de unos 40 años se suicidó arrojándose desde un puente de Lomo Apolinario. Llevaba la comunicación de desalojo en el bolsillo.

Otra mujer se tiró al vacío desde el piso 11 en la calle Maestro Chapí de Málaga. No encontraba trabajo por padecer una minusvalía y la desalojaban de su casa.

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