El Consejo Mundial del Deporte Motor de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) aprobó una serie de regulaciones que obligarán a las escuderías de Fórmula 1 a aislar estrictamente a su personal e instalaciones de otros programas deportivos desde 2027. La medida busca impedir que los equipos eludan el tope de gastos vigente en la categoría.
La investigación del organismo de París detectó que varias estructuras corporativas trasladaban recursos humanos y tecnológicos desde divisiones paralelas sin volcar esos costos dentro del límite de 215 millones de dólares por temporada. La maniobra salpicó las sospechas sobre escuderías con presencia en el Campeonato Mundial de Resistencia y la Fórmula E.
Equipo McLaren de la Fórmula 1.
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Molinetes en las fábricas y controles digitales estrictos
La nueva normativa, articulada bajo el principio de segregación física e informática, prohibirá que los empleados de la Fórmula 1 compartan oficinas o redes digitales con ingenieros dedicados a otros proyectos de la misma compañía. Las plantas fabriles deberán instalar controles de acceso electrónico en zonas restringidas y conservar los registros de ingreso durante tres años para eventuales auditorías de la entidad.
Asimismo, el reglamento autoriza las inspecciones presenciales y las auditorías informáticas forenses en las sedes de las escuderías. Aunque los equipos podrán utilizar las mismas instalaciones complejas como túneles de viento o simuladores, no podrán hacerlo de manera simultánea ni intercambiar datos de desarrollo entre las áreas de competición.
Períodos de inactividad obligatoria y el debate por el tope real
Los traspasos de personal entre departamentos también quedaron regulados. Cualquier especialista proveniente de una división externa deberá cumplir tres meses de inactividad forzosa antes de incorporarse a la Fórmula 1 y firmar un contrato de dedicación exclusiva por un año. En sentido inverso, quien deje la categoría conservará su salario imputado al tope presupuestario del equipo durante doce meses.
Una fortuna: Christian Horner y su millonaria indemnización tras ser despedido de Red Bull
El endurecimiento reglamentario reactivó el debate sobre la efectividad del control financiero en el paddock. El exdirector de Red Bull Christian Horner expuso la grieta del sistema al señalar que "los equipos gastan 500 o 600 millones de dólares" por año a pesar de los límites oficiales. Horner recordó además la sanción de 7 millones de dólares que sufrió su antigua estructura tras exceder un 5% el presupuesto en 2021.