Un nuevo hecho de violencia se adueñó del centro de atención en el fútbol argentino, ya que los arqueros de Boca, Agustín Marchesín y Leandro Brey, fueron agredidos en la previa del cotejo ante Newell's, en Rosario, por la Liga Profesional.
Leandro Brey y Agustín Marchesín, porteros de Boca, fueron agredidos por hinchas de Newells en la previa del duelo por Liga Profesional.
Un nuevo hecho de violencia se adueñó del centro de atención en el fútbol argentino, ya que los arqueros de Boca, Agustín Marchesín y Leandro Brey, fueron agredidos en la previa del cotejo ante Newell's, en Rosario, por la Liga Profesional.
Brey, arquero suplente del Xeneize, fue agredido mientras realizaba la entrada en calor con el resto de sus compañeros en el campo de juego del estadio Marcelo Bielsa. Desde la popular local, arrojaron objetos cortantes, uno de los cuales le generó una herida en el costado derecho de su cuello al portero suplente visitante.
Pese a que comenzó a sangrar en dicha zona, el ex Los Andes continuó con los ejercicios de calentamiento previo al encuentro, aunque llegó a encontrar el trozo de vidrio que le originó el corte.
Por su parte, Agustín Marchesín no resultó herido, pero si sufrió la explosión de bombas de estruendo a su alrededor, mientras realizaba los movimientos precompetitivos. Lamentablemente, la cosa no terminó allí. Una vez salieron los equipos al campo de juego, el guardameta del elenco de La Ribera volvió a ser víctima del accionar de los hinchas Leprosos. Sin motivo claro, comenzaron a caer latas de diverso tamaño, y elementos contundentes.
A pesar del pedido de la voz del estadio, la intervención del árbitro y de los propios protagonistas pidiendo calma, este hecho se repitió por lo menos cuatro veces, aunque luego todo quedó ahí. Según lo que captó la televisación, Marchesín cruzó algunos gestos con la tribuna rival, pidiendo que no le tiren más cosas, y luego agradeciendo.
Debido a esto, el inicio del cotejo entre Newell’s y Boca en el Coloso Marcelo Bielsa se demoró cinco minutos más de lo estipulado, comenzando a las 19:35 horas, con la amenaza del juez principal del encuentro Darío Herrera de suspenderlo si sucedía otra situación similar.