El
El
Tribunal Constitucional español
declaró ilegal el proyecto de referéndum de autodeterminación en
Cataluña
en una sentencia de este martes que anula una declaración de soberanía del parlamento regional catalán que era el primer paso hacia la celebración de esta consulta.
"En el marco de la Constitución una
Comunidad Autónoma
no puede unilateralmente convocar un referéndum de autodeterminación para decidir sobre su integración en
España
", afirma la sentencia, que supone un varapalo para los planes del presidente regional catalán Artur Mas de celebrar una consulta el próximo 9 de noviembre.
La resolución anula parcialmente también la declaración de soberanía aprobada por el parlamento regional catalán en enero de 2013, un texto que define Cataluña como un "sujeto político y jurídico soberano" y que suponía el primer paso hacia la convocatoria de un referéndum de independencia en esta región del noreste del país.
El gobierno español de
Mariano Rajoy
solicitó entonces la impugnación de esta declaración al Tribunal Constitucional al entender que atentaba contra "la garantía constitucional de la indisoluble unidad de la Nación española".
Tras suspenderla temporalmente en mayo, el tribunal decidió este martes impugnarla parcialmente.
"Se declara inconstitucional y nulo el denominado principio titulado 'Soberanía' de la Declaración" porque ello dotaría a Cataluña del "poder de quebrar, por su sola voluntad, lo que la Constitución declara como su propio fundamento: 'la indisoluble unidad de la Nación española'", defiende la sentencia.
En cambio, reconoce "el derecho a decidir" del pueblo catalán siempre que se ejerza ajustándose a la Constitución.
Esta resolución supone un duro contratiempo para el presidente independentista catalán Artur Mas, que ha repetido en numerosas ocasiones su deseo de realizar la consulta sobre la secesión dentro de la legalidad.
Enfrentado con
Mariano Rajoy
desde septiembre de 2012, Mas convocó en diciembre, con el apoyo de otros partidos nacionalistas, un referéndum de autodeterminación para el 9 de noviembre, cuya celebración es una incógnita.
Mientras, el fervor independentista se mantiene en un importante sector de la sociedad catalana que ha protagonizado masivas manifestaciones independentistas en los últimos dos años para expresar su malestar por lo que entienden un maltrato económico e identitario desde el gobierno central.