En el día siguiente a las elecciones presidenciales chilenas en las que Michelle Bachelet sacó una amplia ventaja de más de 20 puntos sobre su seguidora, Evelyn Matthei, pero sin evitar el balotaje, los diarios, portales y canales de noticias ya comienzan a volcar distintos análisis sobre por dónde discurrirá la nueva campaña.
Los principales matutinos santiaguinos destacaron ayer sobre el tema que desde ambos cuarteles proselitistas ya están trabajando para obtener los favores de la mitad exacta del electorado que ayer no concurrió a votar (la elección era voluntaria): sobre 13 millones, 6,6 concurrieron a emitir su sufragio.
En un análisis previo, el cientista político Patricio Navia había anticipado que en un escenario de balotaje con 20 puntos de ventaja para Bachelet, la expresidenta ganará la segunda vuelta sin necesidad de conquistar votos que el domingo le fueron esquivos, dado que será menor la cantidad de chilenos que irán a las urnas, y al achicarse el universo de votantes el 47 de ayer se convertirá en un 55 ó 57%.
Pepe Auth, diputado electo por Nueva Mayoría y reconocido analista, había planteado a esta agencia su creencia de que Bachelet ganaba en primera vuelta, pero aclaró que "si no fuera así ¿qué va a ser peor para la derecha? En segunda vuelta Nueva Mayoría subiría notablemente la cantidad de votos respecto de la primera".
Los candidatos que terminaron tercero y cuarto, Marco Enríquez Ominami y Franco Parisi (11 y 10%, respectivamente, que suman la diferencia entre la exmandataria y Matthei) anticiparon su confianza en que Bachelet será la próxima presidenta y aún más, se mostraron satisfechos de que así sea.
En este sentido, el más contundente fue Parisi, cuyos votantes van a intentar ser captados por la candidatura de Matthei. Dijo que la aspirante del oficialismo es "una mala persona" que "jamás será presidenta de Chile", y anticipó que no va a votar en el balotaje.
Hace un par de semanas Matthei lo acusó de tener deudas previsionales de orden laboral en una escuela que en realidad gerencia un hermano de Parisi. La denuncia no prosperó en la Justicia pero frenó el ascenso que el aspirante independiente tenía en las encuestas en desmedro de las cifras que cosechaba la candidata de derecha.
Enríquez Ominami, por su parte, mostró su satisfacción por el que considera seguro triunfo de Bachelet en segunda vuelta, pero aclaró que no le entregará "un cheque en blanco" a nadie.
"Cambiaron el nombre de Concertación por Nueva Mayoría y quedó claro que no tienen ninguna mayoría. La nueva mayoría no existe", enfatizó.