En la ciudad de Mendoza, en la calle Montevideo 544, se yergue el Museo del Pasado Cuyano, una antigua casona edificada en 1873 por el entonces gobernador de la provincia, don Francisco Civit. Esta fue su morada hasta su fallecimiento, 1908. Posteriormente fue habitada también por su hijo, Emilio Civit, legislador nacional, ministro del presidente Julio A. Roca, y dos veces gobernador de la Provincia. Cabe añadir que fue una de las primeras construcciones civiles importantes de la "ciudad nueva", nacida después del terremoto de 1861.
Ha sido declarada Monumento Histórico Nacional. Precisamente, en la página oficial de la Comisión de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos se la describe como “una edificación doméstica de líneas italianizantes, construida en adobes, con una serie de habitaciones dispuestas alrededor de tres patios. El patio principal, por el que se accede, está elevado sobre el nivel de la calle y abierto hacia ella; lo rodea una galería en forma de ‘U’, a la que sostienen columnas toscanas. El portón de rejas de doble hoja, que separa el patio de la vereda, está enmarcado por gruesos pilares y define el eje de simetría de la composición”.
Más allá de precisiones arquitectónicas, muchos mendocinos la conocen como “la casa de los cañones” por las piezas de artillería que se ubican al frente y quizás no todos saben que por ella pasaron figuras tales como Domingo Faustino Sarmiento, Bernardo de Irigoyen, Bartolomé y Emilio Mitre, Luis y Roque Sáenz Peña, y el presidente de Chile, Pedro Montt. Actualmente es sede del Museo del Pasado Cuyano, custodiado por la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, prestigiosa institución cuya labor en pro de la historia y de la cultura de nuestra provincia merece ser destacada.
Una guía de la Junta de Estudios Históricos
Precisamente, la más reciente contribución de la Junta a la conservación de la memoria y el patrimonio mendocinos ha sido la publicación de una Guía, coordinada por Nicolás Sosa Bacarelli y destinada a “descubrir, valorar y preservar el legado que el Museo del Pasado Cuyano resguarda para las generaciones presentes y futuras”, tal como afirman Raúl Romero Day y Lucy Pujals en el texto introductorio.
Bellamente ilustrada con fotos del prestigioso fotógrafo mendocino Eduardo Dolengiewich, el volumen contiene textos de Marcela Aranda; Patricia Barrio; Eliana Bórmida; Diego Bosquet; Cristina Cano; Patricia Cavanagh; Adolfo Cueto; Liliana Ferraro; Florencia Ferreira de Cassone; Teresa Giamportone; Adriana Hernández Toso; Edith Marzetti; Fabiana Mastrángelo; Adriana Micale; Graciela Moretti; Pablo Pithod Bianchi; Ramiro Pontis, Cristina Seghesso y Fabiana Varela, además de los ya mencionados Pujals, Romero Day y Sosa Bacarelli.
El libro recorre las dependencias del museo
Cada uno de estos distinguidos especialistas tiene a su cargo “presentar” las distintas dependencias del museo: la Sala Sanmartiniana, la Sala Cuyana, la Sala Romántica, el Auditorio, el Oratorio o sala religiosa…; los tesoros contenidos en ellas, entre los que destacan (por citar solo algunos pocos ejemplos) la bandera de la batalla de santa Rosa, el mobiliario de O’Higgins, el plano de Numa Lemos (1873), la mesa de Juan Gualberto Godoy, nuestro primer poeta, y —por sobre todo— el magnífico altar barroco español, consagrado a san Andrés, que además de su belleza impactante es una pieza única en Mendoza.
Un párrafo aparte merece la biblioteca, que desde los primeros años de vida de la Junta “fue un espacio clave que sirvió al objetivo inicial por el que se había creado la institución: fomentar el estudio de la cultura de Cuyo, del país y de América” (p. 129). En la actualidad alberga más de 15.000 volúmenes y valiosa documentación, entre la que se cuenta el manuscrito de El Paso de los Andes, del General Gerónimo Espejo.
La Guía (2026) ofrece la posibilidad de realizar una visita documentada y placentera, a través de la lectura y oficia a la vez como una invitación a sumergirnos en el pasado, el arte y la cultura de Mendoza. Una excelente propuesta para todos, que la Junta de Estudios Históricos pone a disposición de la comunidad mendocina y quienes ocasionalmente nos visiten.