Fito confiesa que fueron "años rumiando y escribiendo" y que desechó más de la mitad de los poemas para darle forma a este libro dividido en tres partes. En total son 32 poemas que vuelven una y otra vez a sus obsesiones: las pérdidas familiares, la infancia como marca indeleble, las mujeres de su vida, el dolor físico y el de las ausencias, la sociedad con disonancias políticas y sociales, los hijos y el amor en todas sus formas, la literatura con sus fantasmas y sus presencias, la cultura como defensa y ataque. En cierta forma, todo el imaginario Páez está presente en El hombre del torso desnudo. Si bien no hay significativas sorpresas, aquí el interés está puesto en leerlo en lugar de escuchar al creador de gemas poéticas como Tumbas de la gloria, Pétalo de sal o Abre, entre tantísimas canciones ya inscriptas en el cancionero popular argentino. "Soy un artista construyendo su poética universal", escribe por ahí y quién podría desmentirlo a esta altura de su notable trayectoria.
Fito Páez tapa libro
La tapa del libro de poemas El hombre del torso desnudo, de Fito Páez (Emecé).
En síntesis
El hombre del torso desnudo.
Autor: Fito Páez. Género: Poesía. Editorial: Emecé.
Páginas: 144.
Tres poemas del libro de Fito Páez
Música en libertad
A la memoria de J. L. Ortiz
Sombras chinas de agua en Paraná
Inquietante espíritu de paz
Pura luz de la felicidad
Música en libertad
Melodía azul en soledad
Preguntando todo sin tener
La necesidad de comprender
El humo del opio en el jardín
Que amplifica el sueño de vivir
Si al fin lo mismo da
En el néctar de los pétalos te resistes a morir
De tu boca caen gotas de rubí
Entre ríos, entre sábanas, te tirabas a dormir
Y hoy volvió un extraño viento...
Cuando el sol se mueve solo en la pared
Y transmuta todo sin querer
Cuando el mundo se detiene y rompemos a llorar
Cuando la palabra es un volcán
Lava de todo mal
En el pico de mis pájaros te resistes a morir
De tu boca brotan diablos de jazmín
Entre ríos, entre sábanas, te tirabas a reír
Y hoy volvió un extraño viento
Algo que jamás entiendo
Algo que nos hace ser feliz
Los duelistas
Para él era una forma de vida
Llevaba agua para su redil sin medir consecuencias
Tenía que ganar, viajaba solo
«Solo quiero la parte más grande del pastel», pensaba
Ser así fue su fortaleza
Para mí también era una forma de vida
Ofrecía mi corazón sin medir consecuencias
Nadie ganaba, viajaba acompañado
«Solo quiero vivir el universo, sentir el amor», pensaba
Ser así fue mi fortaleza
Llegó la mañana del duelo
No había padrinos ni testigos
La bruma
La montaña
El amanecer
Él empuñó el arma, levantó su brazo y disparó
Sonreí
El plomo atravesó mi pecho
Un hilo de sangre
Seguí de pie
El mismo proyectil
Se hundió en el medio de la frente del duelista
Aquel hombre desconocido me devolvió una sonrisa
Un rulo le tapó los anteojos manchados de sangre
Igual que dos gotas de agua del mismo rocío
Entre la bruma montañosa del amanecer
Caímos muertos en el campo de honor.
Fito Páez con libro1
Fito Páez en la presentación de su libro de poemas El hombre del torso desnudo.
Carta argentina
No me gusta la barbarie política dislocada
Para eso tenemos a los artistas
Para dislocar (¿los tenemos?)
Así proponer nuevas perspectivas de pensamiento
Que forjen sentimientos comunitarios
Que unan
Que arrimen sentido de pertenencia y disparate
Macro- y microcosmos
¿Qué significa el progresismo evangelizador argentino
Asustado, queriendo reparar lo irreparable
A último momento con tandas publicitarias?
No me gustan los especuladores
El empresariado en su orgía de codicia
Ante la posibilidad de llevárselo todo nuevamente
No me gustan las mafias empresariales ni sindicales
No me gusta su complicidad en bambalinas
Nunca cediendo nada en una mesa de negociación
Los hace sentirse débiles, impotentes
Lo son
¿Por qué la vida política argentina
No generó una brutal autocrítica
Y no creó una descendencia erudita y canchera?
No me gustan los intelectuales dando cátedra
Alertando los peligros de la derecha en motosierra
Un minuto antes de que termine el partido
No me gusta el fascismo
Crío hijos, pago mis impuestos
Soy un artista construyendo una poética universal
Desde la República Argentina
Confío en una parte de la tribu inteligente
Sensible a la solidaridad y al amor
No existe el voto calificado
El voto es el voto
La renovación cada cuatro años
Basta de seguir engañándose
La democracia es un bien muy preciado
Conseguido después de mucho dolor, que se pelea día a día
En cada canción, cante quien cante
¿Que las democracias también se disfrazan de dictaduras?
¡Por supuesto!
Nadie se chupa el dedo en este cambalache
Harto de los salvadores de la patria
De mesianismos huecos
De corsarios disfrazados de economistas
Nosotros, las personas de a pie
Estamos obligadas a construir un espacio noble
Poniendo en su lugar a los obsesionados
Por la acumulación de riquezas
Víctimas de sus traumas personales
¿Qué culpa tenemos si tu papá y tu mamá no te quisieron?
Meterle palo duro a todo el mundo
Que no piensa como vos te transforma en un monstruo
Si lo único que te interesa es el dinero
Hay algo que anda mal en tu vida
Tenemos más intereses
No somos todos cooptables ni idiotas
El piano tiene muchas notas
Ustedes tocan solo una, el dinero
Necesitamos políticos, empresarios y sindicalistas honestos
Con sensibilidad social
Atentos a los ruidos del hambre
De la economía, de la flora y de la fauna
Que anhelen el bien común con sana obsesión
Dispuestos a negociar, no a tener razón
La libertad, la de verdad, es silenciosa
No hace espamento
Se llama Ortiz de Borges García Lamborghini
Favio Urdapilleta Walsh Spinetta Forero Fogwill
Rodríguez González Lugones Sosa
Ayala Mora López Berkins
Todo tiene muchos apellidos en nuestras tierras
Los otros conceptos de libertad son recienvenidos
No se puede refundar todos los días una nación
Menos el concepto de libertad
Sueño vano de delirantes trasnochados
¡Basta de borracheras de poder!
¡Iluminémonos!
Será solo desatormentándonos
Sin líderes brutos ni logias endemoniadas
Que logremos, tal vez, una vida más plena y digna
La acción debe ser inteligente
Crear nuevas estructuras
Con estas que conocemos vamos a vivir detenidos
En un limbo conservador, aburrido
Tristemente tolerante
Polémicamente inclusivo y asesino
No puede ser que la Argentina sea la máquina más perfecta
De producir pobres en el mundo
Vi pasar a muchos
Con botas, Ferraris, Rivotril y mocasines
Aquí de pie, a mis sesenta y dos
El amor por delante
La curiosidad de un futuro mejor a su lado
Nunca me gustó que me den consejos
No voy a darlos ahora ni nunca
Cualquier duda, escuchen los discos
Vean las películas y lean los libros, son un montón
Ahorren tiempo, trolls:
«Yo ya no pertenezco a ningún ismo»
Abre, 1999
Muchos de ustedes ni siquiera habían nacido
Háganme caso
Búsquense un trabajo honesto
Entren al juego de la oferta y la demanda
A la necedad general, esta última línea:
No se consideren enemigos