La Unión Europea (UE) y Cuba se sentaron a la mesa de negociaciones ayer, buscando suscribir un "acuerdo de diálogo político y cooperación", que deje atrás el conflicto sobre los derechos humanos. Un acuerdo con la UE sería particularmente positivo para Cuba, que soporta un embargo económico de Estados Unidos desde 1962, pues le daría "mayor espacio" internacional ante el incierto futuro de la ayuda de Venezuela, estiman analistas.
Esta primera ronda de negociaciones comenzó hacia las 15 locales (16 argentina), encabezada por el director general para las Américas del Servicio Exterior de la UE, Christian Leffler, y por el vicecanciller cubano, Abelardo Moreno.
También participó el embajador de la UE en La Habana, Herman Portocarrero.
Esta ronda inaugural, que culminará el miércoles, está enfocada a "establecer modalidades y hoja de ruta para las negociaciones" y después seguirán reuniones alternadas en Bruselas y La Habana, dijeron fuentes europeas.
"La negociación del acuerdo de cooperación y diálogo con la Unión Europea sirve a las prioridades de la política exterior cubana a largo plazo en la búsqueda de una mayor autonomía, a través de la diversificación de socios", dijo el analista Arturo López-Levy.