Familiares de los estudiantes y miles de manifestantes bloquearon por unas horas el ingreso al aeropuerto de Acapulco, luego de que un enfrentamiento con la Policía dejara al menos una decena de lesionados. Exigen a las autoridades que continúe la búsque
Crecen protestas por 43 desaparecidos
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Padres de los 43 estudiantes posiblemente masacrados y sus compañeros retomaron ayer las protestas contra el gobierno mexicano bloqueando los ingresos al aeropuerto del turístico balneario de Acapulco, luego de un choque con la Policía que dejó una decena de lesionados.
“Va a estar cerrado tres horas. Nadie va a entrar o salir”, dijo a la prensa local Felipe de la Cruz, vocero de los padres de las víctimas, quien consideró que “no afecta nada que se cierre un aeropuerto” contra el hecho de que hay 43 desaparecidos.
Apostados con palos y barras metálicas en los accesos, los manifestantes no permiten que turistas con maletas ingresen a la instalación.
Desde temprano miles de manifestantes, la mayoría estudiantes además de maestros y campesinos, iniciaron la marcha, pero policías antimotines les impidieron en un primer momento el paso en la principal vía de acceso al aeropuerto.
Los manifestantes, la mayoría encapuchados, reaccionaron lanzando piedras contra los policías, según AFP.
Un total de 19 agentes del grupo estatal de antimotines resultaron heridos por golpes y uno por quemaduras causadas por un cóctel molotov, dijo un funcionario de Seguridad Pública del Estado de Guerrero.
“Nosotros no íbamos a responder, pero ellos empezaron a reprimirnos, los arrinconamos”, dijo un estudiante del vecino Estado de Michoacán que se solidarizó con sus compañeros de la escuela rural para maestros de Ayotzinapa, de donde son los 43 estudiantes desaparecidos.
Tras un diálogo de Felipe de la Cruz con autoridades federales se permitió que los manifestantes siguieran hacia el aeropuerto con el compromiso de que el bloqueo fuera pacífico.
Tania Gómez, una vendedora de ropa de 26 años, tenía un vuelo hacia Ciudad de México para ir de vacaciones a Los Angeles.
"Esto es preocupante porque estamos al borde de pura inseguridad, yo me siento asustada de ver tanta gente con palos y la cara tapada", dijo la mujer. "Comprendo, me pongo en su lugar (de los familiares de los jóvenes desaparecidos) y no lo deseas obviamente. Pero tampoco creo que (el bloqueo) sea el medio", manifestó.
De acuerdo con el sitio electrónico del aeropuerto, se han retrasado las llegadas de cuatro vuelos, uno de ellos a la ciudad estadounidense de Houston (Texas).
El nuevo gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega, aseguró que no piensa “reprimir” las protestas pero hizo un llamado “para que no se destruya la economía de Guerrero”, uno de los estados más pobres de México y cuya principal actividad económica es el turismo.
Furia contra autoridades La protesta exige a autoridades que sigan la búsqueda y encuentren con vida a los 43 estudiantes que desaparecieron el 26 de setiembre en la ciudad de Iguala (Guerrero, sur), tras ser brutalmente atacados por policías locales y entregados después a sicarios del narcotráfico.
La fiscalía dijo el viernes que tres sicarios confesaron haber asesinado a los estudiantes y quemado sus cadáveres, que después arrojaron en estado de calcinación a un río cercano.
Incrédulos, los padres de los jóvenes reclaman pruebas e insisten que los desaparecidos deben ser hallados con vida.
El anuncio de la fiscalía generó conmoción nacional y contundentes protestas en Chilpancingo, capital de Guerrero, y en Ciudad de México.
Polémica gira de Peña Nieto El crimen de Iguala ha provocado la peor crisis para Enrique Peña Nieto desde que asumió la presidencia en 2012.
Sin embargo, el mandatario partió el domingo en una gira de seis días por China y Australia para participar en las cumbres de APEC y G20.
El viaje de Peña Nieto irritó a los padres y compañeros de los desaparecidos, para quienes este caso no está para nada cerrado.
“Peña asesino quedate en China”, pintaron los estudiantes en las paredes del aeropuerto.
“Están jugando con los sentimientos de los padres de familia y parece que al presidente le preocupa más ir a otros países que afrontar a su país conmovido”, expresó uno de los estudiantes que adelantó que no darán tregua en sus protestas.
Cuando ya volaba a China, el presidente se vio envuelto en otra controversia.
El sitio de noticias de la periodista Carmen Aristegui informó que la primera dama firmó un contrato en 2012 para la compra de una lujosa mansión en Ciudad de México valorada en siete millones de dólares.
La casa era propiedad de una firma mexicana que participa en un consorcio, encabezado por la compañía China Railway Construction Corporation, que el 3 de noviembre obtuvo la licitación para construir el primer tren de alta velocidad en México y América Latina por más de 3.700 millones de dólares.
Tres días después, Peña Nieto revocó esta concesión tras cuestionamientos sobre la transparencia de licitación, en el que ese consorcio fue el único postor.
La oficina de Peña Nieto reaccionó recalcando que la vivienda fue adquirida únicamente por la primera dama, la popular ex actriz de telenovelas Angélica Rivera.
"Sólo hay dos huesos"
El fiscal general mexicano, Jesús Murillo Karam, minimizó las esperanzas de identificar los restos humanos que se cree que pertenecen a los 43 estudiantes desaparecidos al reconocer que sólo dos huesos podrían ser útiles para las pruebas de ADN.
Peritos especializados que pudieron ver los restos para saber si estaban en condiciones de hacerles pruebas “dijeron que había dos que tenían posibilidades; dos restos, solamente una rótula y otro” pedazo de hueso, dijo Murillo Karam a la cadena Televisa.
Los restos encontrados en el Estado de Guerrero estaban desintegrados, describió. El fiscal explicó que no hay una fecha para que el laboratorio de la Universidad de Innsbruck (Austria), al que se pidió apoyo, entregue un informe sobre sus análisis.
Este laboratorio “nos dio una posibilidad (de identificarlos). No nos dijo que sí se podía pero nos dio una posibilidad”, admitió.
Polémica por la mansión presidencial
La presidencia de México salió ayer al paso de la polémica generada por la revelación de que la primera dama compró una mansión a una firma vinculada con el consorcio elegido para construir el primer tren de alta velocidad del país.
La controversia llega en medio de la peor crisis desde que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia en 2012 originada por la desaparición y probable masacre de 43 estudiantes.
Ayer, Eduardo Sánchez, vocero de Peña Nieto, descartó que tuvieran conocimiento de la revelación periodística sobre la mansión, que se difundió el sábado, y tampoco que influyera en la abrupta decisión posterior de revocar esa concesión al consorcio, encabezado por una compañía china.
El domingo "no sabía de la noticia, me levanté con la noticia" y a esa hora "la señora iba volando hacia China", dijo Sánchez a la cadena Televisa. La primera dama, la popular ex actriz de telenovelas Angélica Rivera, partió el domingo en la mañana a China junto a Peña Nieto, quien asiste a las cumbres de APEC y G20.
Este viaje ha estado rodeado de polémica porque ha sido considerado como una falta de sensibilidad, por opositores y familiares de los 43 estudiantes desaparecidos el 26 de setiembre en Iguala.
Aunque detenidos han declarado que mataron a los jóvenes, los padres se aferran a la posibilidad de que continúen vivos y exigen al gobierno reforzar la búsqueda. El reporte sobre la mansión es producto de una investigación del sitio de noticias de la periodista mexicana Carmen Aristegui.
El sitio señaló que la pareja presidencial había adquirido una lujosa casa en Ciudad de México valorada en siete millones de dólares y construida por Ingeniería Inmobiliaria del Centro, propiedad del Grupo Higa, que participa en el consorcio del tren.