La Policía Nacional de españa encontró los cadáveres de una mujer de 32 años y de su hija de 9 años desaparecidas hace dos meses. Estaban dentro de un pozo del municipio de San Vicente de la Cabeza (Zamora), cerca de la frontera con Portugal y, según las fuentes consultadas, los padres del presunto asesino tenían allí una finca.