El papa Francisco presidió ayer una ceremonia especial en la basílica de San Pedro ante la comunidad filipina residente en Italia para recordar a las víctimas del tifón Haiyan que devastó ese país causando miles de muertos y damnificados.
El papa Francisco presidió ayer una ceremonia especial en la basílica de San Pedro ante la comunidad filipina residente en Italia para recordar a las víctimas del tifón Haiyan que devastó ese país causando miles de muertos y damnificados.
Durante la breve ceremonia, el Pontífice oró ante uno de los altares del templo y bendijo un mosaico del santo filipino San Pedro Calungsod, quien vivió en el siglo XVII y que fue canonizado en octubre de 2012 por Benedicto XVI, convirtiéndose en el segundo santo de ese país.
A la oración, muy emocionante, participó el cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, así como numerosos miembros de la comunidad filipina.