Más de 130 líderes mundiales se reúnen en Nueva York esta semana para la 68 Asamblea General de la ONU dominada por el conflicto en Siria, las relaciones Irán-Occidente y el espionaje internacional de Estados Unidos que será denunciado por Brasil.
Más de 130 líderes mundiales se reúnen en Nueva York esta semana para la 68 Asamblea General de la ONU dominada por el conflicto en Siria, las relaciones Irán-Occidente y el espionaje internacional de Estados Unidos que será denunciado por Brasil.
El conflicto en Siria, que ha dejado más de 100.000 muertos y dos millones de desplazados en 30 meses, es el "desafío más grande" de la comunidad internacional, indicó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de cara al plenario que se abre el martes.
Los debates en el recinto de Naciones Unidas, y las reuniones al margen, serán el escenario en el que Estados Unidos y Rusia, aliado y protector del presidente sirio Bashar al-Assad, desplieguen sus cartas para buscar una solución a la guerra civil en pleno corazón del volátil Medio Oriente.
El presidente Barack Obama, que pronunciará su discurso mañana, amenazó recientemente con una intervención militar en represalia por un ataque con armas químicas que atribuye al gobierno de Assad, aunque frenó esa opción tras un acuerdo con Rusia para que Damasco destruya su arsenal de ese material.