La guerrilla de las FARC y el gobierno de Colombia reanudaron ayer las conversaciones de paz en La Habana, luego de un receso de un día, en busca de alcanzar un acuerdo que ponga fin a casi medio siglo de conflicto armado, informó una fuente de la delegación oficial.
“Sí, correcto”, dijo una fuente al confirmar que las partes habían retomado ayer las conversaciones a puertas cerradas -que comenzaron el lunes- en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Los diálogos continuarán hasta hoy y mañana lunes habrá otro receso, en que las partes trabajarán separadamente. Del martes al jueves de la próxima semana tendrá lugar la última ronda de esta primera etapa del diálogo, que ha estado destinado al espinoso tema agrario.
Las charlas buscan poner fin al más prolongado conflicto armado en América Latina, con Cuba y Noruega como garantes, y Chile y Venezuela como acompañantes.
Las partes no han divulgado detalles de los temas que han sido discutidos. La agenda incluye otros cuatro puntos: drogas ilícitas, participación política, abandono de las armas y reparación a las víctimas. Desde el martes, rige un alto al fuego unilateral de dos meses decretado por las FARC, al que no se sumó el gobierno de Juan Manuel Santos.
La delegación del gobierno la encabeza el ex vicepresidente colombiano Humberto de la Calle y la de la guerrilla el número dos de las FARC, Iván Márquez.
Simultáneamente al diálogo, un alto dirigente del Partido Comunista de Cuba (PCC, único), José Ramón Balaguer, recibió el jueves en La Habana a una delegación del movimiento político colombiano Marcha Patriótica, informó ayer la prensa local. Marcha Patriótica, que fue fundado en abril pasado, tiene entre sus “prioridades abogar por la solución mediante el diálogo de décadas de conflicto armado” en Colombia, “la reparación de las víctimas y la reforma agraria”, dijo la agencia cubana Prensa Latina.
En la cita con Balaguer, jefe de relaciones internacionales del PCC, participaron los colombianos David Flores, Nidia Quintero, Huber Ballesteros, Gloria Cuartas, Francisco Tolosa, Carlos García y Mauricio Ramos, indicó el diario oficial Granma.
En tanto, en Colombia, el jefe de un combativo frente de las FARC se desmovilizó junto a su novia y aseguró ayer que es un error considerar que la guerrilla está debilitada, aunque sí sufre un bajón. “Las FARC en este momento están en un bajón, pero no debemos decir que están debilitados porque eso sería un error, dijo Nelson Ruiz, de 37 años, quien era el jefe del “Frente Abelardo Romero”, que opera en el sureño departamento de Meta.