11 de abril de 2026 - 00:15

Bosques: la importancia de generar conocimiento para su manejo y conservación

Los bosques son fundamentales para la vida en la Tierra, ya que albergan el 80% de la biodiversidad terrestre, regulan el clima y capturan el dióxido de carbono (C02). Además, purifican el aire y el agua.

Ricardo Villalba (*), investigador superior del Conicet en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), explica la importancia de generar conocimiento para diseñar estrategias de conservación y tomar decisiones que contemplen el presente y el futuro de nuestros bosques.

-¿Qué se entiende por “bosque”?

-Un bosque es mucho más que un conjunto de árboles. Es una forma de vida muy organizada, un espacio donde conviven plantas, animales, suelos, agua, hongos, microorganismos, y clima, todos en un delicado equilibrio. Si, claro, hay bosques muy distintos entre sí. Hay bosques muy húmedos con árboles gigantes y frondosos, otros secos, abiertos y de bajo porte, pero todos cumplen un papel invaluable para el Planeta donde vivimos. Un bosque es, en definitiva, una trama viva que sostiene la biodiversidad, protege la tierra, regula el flujo del agua y nos recuerda a los seres humanos que la naturaleza funciona como un todo.

-¿Cuáles son los principales beneficios que brindan?

-Los bosques nos sostienen de muchas maneras, incluso cuando no siempre lo advertimos. Cuidan el agua, protegen los suelos, moderan temperaturas y fuertes lluvias, almacenan carbono y ofrecen refugio a una enorme diversidad de especies. También amortiguan eventos extremos y ayudan a mantener la estabilidad de los ecosistemas. A través de la captación de dióxido de carbono, los bosques son nuestros mejores amigos en la mitigación del Cambio Climático. Pero, además, los bosques tienen un valor profundo ya que nos conectan con dimensiones de la naturaleza que muchas veces la vida cotidiana nos hace olvidar. Nos recuerdan que en nuestro planeta dependemos de equilibrios frágiles y que nuestra propia salud ambiental está íntimamente ligada a su conservación.

Bosques: la importancia de generar conocimiento para su manejo y conservación
Sensores. Ricardo Villalba verificando el correcto funcionamiento de un dendrómetro (instrumento de precisión diseñado para  medir el crecimiento y los cambios de diámetro de árboles  y arbustos).

Sensores. Ricardo Villalba verificando el correcto funcionamiento de un dendrómetro (instrumento de precisión diseñado para medir el crecimiento y los cambios de diámetro de árboles y arbustos).

-En Mendoza, ¿hay bosques?

-Sí, claro que en Mendoza hay bosques. Tal vez no siempre se los reconoce fácilmente, porque solemos asociar la palabra bosque con paisajes húmedos y densos, y nuestra provincia tiene bosques adaptados a la extrema aridez que domina en las llanuras y piedemonte. Son bosques abiertos, relativamente bajos, dominados mayormente por algarrobos de copa amplia y semiesférica, troncos gruesos, ramas espinosas y follaje semi-perenne. Los bosques de algarrobo en Mendoza prestan servicios ecosistémicos cruciales, actuando como estabilizadores del suelo, fijadores de nitrógeno y reguladores de temperaturas extremas. Proveen forraje y sombra para la ganadería, recursos forestales y alimenticios (harina de algarroba), y son vitales para la conservación de la biodiversidad. Reconocer la existencia y la importancia de estos bosques de zonas áridas en Mendoza es fundamental, porque solo aquello que aprendemos a ver y a valorar puede ser realmente cuidado.

En la actualidad, los bosques están sometidos a presiones muy fuertes. La deforestación, los incendios, la fragmentación, la degradación y el cambio climático actúan juntos, debilitando ecosistemas que en muchos casos ya son frágiles. A eso se suman las sequías más intensas, las olas de calor y distintos usos del territorio que reducen su capacidad de recuperación

-¿Qué permite conocer la investigación científica sobre los bosques y por qué es importante generar conocimiento científico sobre ellos?

-La investigación científica nos ayuda a comprender el funcionamiento de los bosques y establecer pautas para su manejo y conservación. Los estudios nos permiten saber cómo crecen los bosques, cómo responden a las sequías, al calor extremo, a los incendios o a la presión humana, y también cómo van cambiando con el tiempo. Muchas veces, los árboles expresan señales de deterioro a través de los anillos de crecimiento en su tronco, mucho antes de que sean evidentes a simple vista, y la ciencia nos ayuda a detectar estos cambios. Generar conocimiento es esencial porque permite actuar con más responsabilidad, pensar estrategias de conservación mejor fundamentadas y tomar decisiones mirando no solo el presente, sino también el futuro de nuestros bosques.

-¿Cómo se relaciona su investigación con los bosques?

-Nuestra investigación se relaciona con los bosques de una manera muy directa y comprometida. Desde hace años trabajo tratando de entender cómo el clima influye sobre su crecimiento de los bosques, su vitalidad y su permanencia en el tiempo. En ese camino, uno aprende que los bosques no son algo estático: son sistemas sensibles, con memoria, que registran en su madera los cambios del ambiente donde crecen. Hoy, además, desde la Red Nacional Bosque-Clima que coordinamos desde Ianigla, buscamos acompañar ese conocimiento con una mirada federal, que ayude a cuidar, monitorear y proyectar el futuro de los bosques argentinos frente al cambio climático y la presión de las actividades antrópicas. Lo siento como un trabajo científico, pero también como una responsabilidad con un patrimonio natural que merece toda nuestra atención e involucramiento.

Bosques: la importancia de generar conocimiento para su manejo y conservación
Riqueza vegetal. Bosque de lengas de la zona del Tronador, una montaña volcánica, ubicada en la cordillera de los Andes, Parque Nacional Nahuel Huapi.

Riqueza vegetal. Bosque de lengas de la zona del Tronador, una montaña volcánica, ubicada en la cordillera de los Andes, Parque Nacional Nahuel Huapi.

-¿A qué amenazas están sometidos hoy los bosques?

-En la actualidad, los bosques están sometidos a presiones muy fuertes. La deforestación, los incendios, la fragmentación, la degradación y el cambio climático actúan juntos, debilitando ecosistemas que en muchos casos ya son frágiles. A eso se suman las sequías más intensas, las olas de calor y distintos usos del territorio que reducen su capacidad de recuperación. Lo preocupante es que muchas veces el deterioro no ocurre de manera abrupta, sino silenciosa, acumulativa. Por eso es tan importante prestar atención a tiempo. Cuidar los bosques hoy es una forma de evitar pérdidas que mañana pueden ser irreversibles.

-¿Cómo puede involucrarse la ciudadanía en el cuidado de los bosques?

-Las personas pueden involucrarse mucho más de lo que a veces imaginamos. Desde acciones concretas, como prevenir incendios, respetar normas en áreas naturales y evitar conductas de riesgo, hasta algo más profundo, que es aprender a valorar los bosques como un bien común. También implica informarse, acompañar políticas de conservación, apoyar prácticas responsables y transmitir a las nuevas generaciones el respeto por estos ecosistemas. Yo creo que cuando una sociedad cuida sus bosques, también está cuidando su agua, su biodiversidad, su territorio y su futuro. Y ese compromiso no debería ser solo de especialistas o instituciones, debería ser de todos en conjunto./ Prensa CCT-Conicet Mendoza, [email protected]

(*) Ricardo Villalba es investigador superior del Conicet en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla). Fue miembro del Comité Directivo del Programa Internacional de la Geósfera y Biósfera de Unesco y autor del Cuarto Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC ), coparticipando del Premio Nobel de la Paz 2007 en el equipo de Al Gore.

Producción y edición: Miguel Títiro - [email protected]

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