China y Europa toman la posta contra el calentamiento
Tras la decisión de Trump de abandonar el pacto climático, otros países buscan liderar el combate contra la contaminación. El plan es que la temperatura no suba más de 2° antes de 2100.
China y Europa toman la posta contra el calentamiento
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China y la Unión Europea se lanzaron ayer como abanderados de la lucha contra el cambio climático, en un contexto de decepción global por la decisión de Washington de retirarse del Acuerdo de París, aunque no lograron plasmar esta intención en una declaración conjunta.
“Al día de hoy, intensificamos nuestra cooperación sobre el cambio climático con China”, una lucha que “continuará con o sin Estados Unidos”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de una cumbre en Bruselas junto al primer ministro chino, Li Keqiang.
La cumbre debía terminar con la firma de una declaración conjunta para expresar la “firme determinación en la lucha contra el cambio climático”, según un borrador, si bien diferencias sobre comercio impidieron su adopción.
Varias fuentes europeas bajaron los decibeles del asunto, al asegurar que ambas partes coinciden en su visión sobre el clima. De hecho, Pekín había urgido horas antes a “cuidar este resultado tan difícilmente conseguido” en París el 12 de diciembre de 2015.
Ese día, el mundo celebró el cierre de un histórico acuerdo climático de alcance internacional, que busca limitar el alza de la temperatura del planeta “por debajo de 2ºC” respecto a la era preindustrial.
Esa alegría planetaria se tornó, en cambio, en consternación el jueves, tras el anuncio de Trump de que “Estados Unidos cesará toda la implementación del acuerdo”, en un momento en que quedan por definir numerosos reglamentos.
Putin no juzga a Trump
Desde Europa a China, pasando por América Latina, las capitales mostraron su indignación con esta decisión que, en palabras del expresidente estadounidense Barack Obama, representa un “rechazo al futuro”.
Esta marcha podría traducirse en un aumento de la temperatura del planeta de hasta 0,3ºC en el siglo XXI, “en el peor escenario”, dijo el jefe del departamento de Medio Ambiente y de Investigación Atmosférica de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Deon Terblanche.
Desde Rusia, el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a los países a “seguir comprometidos”, ya que el cambio climático es “innegable” y “una de las mayores amenazas” para el “futuro” del planeta.
India, uno de los mayores emisiones de CO2 por detrás de China, Estados Unidos y la UE, se mostró a favor del respeto del Acuerdo de París, pero Rusia, justo detrás del subcontinente indio en contaminación, rechazó condenar la decisión de Trump.
“No deberían hacer un escándalo sobre esto, sino que deberían crear las condiciones para un trabajo conjunto”, declaró el presidente ruso, Vladimir Putin, quien afirmó que “no juzgaría” a su par estadounidense.
Ante esta oleada de indignación, el secretario de Estado norteamericano Rex Tillerson aseguró ayer que su país, con “antecedentes espectaculares en reducción de emisiones”, mantendrá sus esfuerzos y pidió a la comunidad internacional que “mantenga la perspectiva”.
Antecedente negativo
La UE, sin embargo, se encargó de recordar otros de los antecedentes de Washington en materia climática, concretamente su no ratificación del precedente Protocolo de Kioto.
“Estados Unidos ya lo hizo una vez en Kioto, debería aprender de la Historia”, dijo el comisario europeo de Acción para el Clima, Miguel Arias Cañete, una de las cabezas visibles durante las negociaciones de París y para quien la UE y China “están en el lado correcto de la Historia”.
Con su decisión, el septuagenario presidente estadounidense afronta también una fuerte presión interna, liderada por empresarios, gobernadores y alcaldes estadounidenses, quienes anunciaron que tomarán la lucha contra el cambio climático entre sus manos.
Responsables de empresas como Tesla, Disney, General Electric e incluso las petroleras ExxonMobil y Chevron reiteraron también sus compromisos con el pacto climático.
Y una mayoría de estadounidenses en cada estado -69% de los votantes del país- creen que Estados Unidos debe participar en el acuerdo, según un reciente sondeo del programa de cambio climático de la Universidad de Yale.
Desde su llegada al poder, Trump había dejado sobrevolar la incertidumbre sobre este pacto climático y, por tanto, sobre su compromiso de reducir entre el 26% y el 28% sus emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2025, respecto a los niveles de 2005.
China y EEUU representan conjuntamente cerca del 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero y su compromiso había sido crucial para lograr el Acuerdo de París.
Además de con China, la UE buscará ahora “nuevas alianzas de las economías más grandes del mundo con los Estados insulares más vulnerables”, avanzó Cañete, quien además descartó cualquier renegociación de este pacto, tal y como sugirió Trump.
Aunque la salida efectiva de EEUU podría tener lugar en 2020, después de invocar el artículo 28 del acuerdo, el presidente estadounidense ya precisó que los compromisos no vinculantes del acuerdo cesarán “el día de hoy”.
Pero la incertidumbre real se traslada también a la financiación estadounidense en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que alcanza un 23% del presupuesto total, y su ayuda a los países menos desarrollados, por ejemplo, en el marco de Fondo Verde.
El retiro podría generar un aumento de 0,3° C
El retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima podría “en el peor de los escenarios” traducirse en un aumento de la temperatura del planeta de 0,3 ºC en el siglo XXI, estimó ayer la ONU. El jefe del departamento de Medio Ambiente y de Investigación Atmosférica de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Deon Terblanche, destacó que todavía era difícil de evaluar el impacto probable que pueda tener la decisión del presidente estadounidense Donald Trump.
“No hemos elaborado nuevos modelos todavía, pero tenemos indicaciones según las cuales, en el peor de los escenarios, esto podría ser del orden de 0,3 grados Celsius”, declaró Terblanche a los periodistas en Ginebra, refiriéndose a una posible alza de la temperatura del planeta respecto a la media de la era preindustrial.
“Es el peor escenario y probablemente no es lo que sucederá”, matizó.
Funcionarios de Naciones Unidas también sostuvieron que la forma en la que se había estructurado el acuerdo requería una acción a múltiples niveles del gobierno, incluyendo las autoridades municipales, regionales y federales.
Teniendo en cuenta que varias ciudades y Estados estadounidenses anunciaron que seguirían apoyando el Acuerdo de París, es poco probable que el conjunto de EEUU no aplique ninguna medida de lucha contra el cambio climático.
Harán falta varios años antes de que el mundo “entienda verdaderamente las implicaciones” de la salida de EEUU, dijo Terblanche.